El ministro de Hacienda de El Salvador, Nelson Fuentes, aseguró que la pérdida de ingresos en el presupuesto suma 547 millones de dólares (mdd), debido a que el plan de gastos se elaboró en el supuesto de que la economía crecería, algo que ya no pasará, además de la reducción directa en la recaudación por las restricciones a la economía, así lo informó en una entrevista televisiva.

Fuentes también pidió a los diputados “valorar el sentido de urgencia que tiene la aprobación de recursos” e hizo un llamado a reducir la confrontación política: “tenemos que bajarle volumen y seguir buscando acuerdos”.

La Asamblea Legislativa ya dio el aval final al préstamo de $389 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y aún se encuentran más créditos a la espera.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

El ministro detalló que en enero el Estado tuvo 621 mdd de ingresos y gastó 635 mdd. En febrero los ingresos fueron 545 mdd, para un gasto de 568 mdd, en marzo los ingresos sumaron 1,000 mdd, debido los préstamos que el Gobierno hizo a través de los mecanismos de LETES y CETES y se gastaron 812 mdd, fue en ese mes cuando se repartió un bono de 300 a alguno hogares.

En abril los ingresos sumaron 709 mdds, con 722 mdd de gasto y, en mayo, se ingresaron 421 mdd, con 542 mdd de gasto. 

La administración de El Salvador están haciendo “malabares financieros” para garantizar los recursos para el funcionamiento del Estado. El préstamo del FMI aportará un alivio, sobre todo porque se podrá utilizar tanto para la emergencia del COVID-19, como la depresión tropical Amanda, sin embargo, Fuentes lamentó el  tiempo que ha tomado.

“El ambiente político lo que busca es esperar hasta el último momento, casi cuando estamos por caer al precipicio para aprobar las cosas y no le damos certeza a las razones financieras”, comentó.

Sigue la información de la pandemia de coronavirus y su impacto en la economía

Acerca del cierre de la economía, Fuentes opinó que “para el Gobierno no es bueno, desde el punto de vista de la financiación del Estado, claramente la economía tiene que trabajar, pero hay una razón de salud pública que es más importante”.