La cena, propia de un restaurante de alta cocina, ya está lista. La preparación fue fácil, fugaz y divertida. Todo comenzó al tocar un par de veces el refrigerador para que su interior se encendiera y, sin necesidad de abrir la puerta, poder mirar a través de su panel de cristal los insumos disponibles. Después bastó con pedir en voz alta algunas ideas para que la receta perfecta apareciera en su pantalla táctil LCD. El asistente integrado al refrigerador también fue de gran ayuda para comprar en línea los ingredientes faltantes, elaborar paso a paso cada platillo, precalentar el horno y, por supuesto, poner a enfriar el vino… Todo, con tan solo llevar una conversación grata y fluida sin olvidar una excelente playlist musical.

No se trata de una escena de ciencia ficción, así se vive la cotidianidad en un auténtico hogar inteligente. El desarrollo de los productos para el hogar avanza de la mano de una filosofía donde la Inteligencia Artificial (IA) y el Internet de las Cosas (IoT) trabajan en conjunto con los dispositivos para crear experiencias impecables. Hace dos años, por ejemplo, LG consolidó este concepto integral con la llegada de ThinQ, una plataforma escalable de IA que permite que cada dispositivo de la marca [conectado o no a internet] aprenda del usuario para, de esta manera, predecir sus necesidades y evolucionar hasta convertirse en un elemento proactivo del día a día. El IoT es capaz de darle sentido a todos los equipos electrónicos haciendo que interactúen de forma conjunta, alimentándose los unos de los otros: televisores con tecnología OLED, refrigeradores, hornos, lavadoras, purificadores de aire y aspiradoras que ya se encuentran disponibles en diferentes mercados.

Foto. LG Signature.

Samsung marcha por el mismo camino con su plataforma Bixby, presente en sus televisores QLED y premium TV. El año pasado anunció que incluirá esta tecnología en electrodomésticos inteligentes como refrigeradores y lavadoras, así como en sistemas de aire acondicionado, dispositivos móviles y altavoces.

Los comandos de voz son y seguirán siendo un elemento clave en la innovación smart home. Prueba de ello es el crecimiento de Alexa y Google Home con la aspiración de establecer una comunicación más transparente y natural. La razón es simple: hablamos más rápido de lo que escribimos y la idea de interactuar con la tecnología resulta fascinante. Sobre todo, cuando la misión es facilitar las tareas del hogar y disfrutar más la vida.

ESTÉTICA INTELIGENTE

Para Daniel Aguilar Gallego, Media & PR de LG Signature, la invención de nuevas soluciones ultrapremium para el hogar considera dos factores esenciales: la arquitectura y el diseño de los espacios bajo una perspectiva de lujo sustentable. Hoy, comenta, las áreas son más abiertas con la intención de crear un flujo orgánico de iluminación y aire, eso permite dejar al descubierto el equipamiento doméstico. “Entonces tienes productos que estéticamente funcionan a la perfección con el entorno de la casa o apartamento, y que además tienen la capacidad tecnológica más avanzada en términos de eficiencia, mantenimiento, predicción de fallas y consumo de energía”.

Las nuevas soluciones ultrapremium para el hogar consideran dos factores clave: la arquitectura y el diseño de los espacios bajo una óptica sustentable.

La automatización o domótica residencial está convirtiéndose así en una aplicación fundamental para los proyectos arquitectónicos. Dicha labor consiste en mantener la conexión entre equipos electrónicos y artefactos por medio de un control centralizado al que es posible acceder mediante un smartphone. La integración de los sistemas permite no sólo automatizar los electrodomésticos, sino también puertas, ventanas, alarmas, detectores de humo, cámaras de vigilancia, sensores de iluminación y muchos otros dispositivos. De ahí que la seguridad sea otro de los beneficios de automatizar una vivienda con ayuda de IA.

ELEMENTO NEURÁLGICO

Y sí, el sistema de IA inmerso en la última generación de televisores lleva a un nivel impensable el entretenimiento al mejorar la calidad de imagen y sonido tras analizar millones de contenidos con su algoritmo de aprendizaje profundo. De igual manera es capaz de dar información detallada sobre lo que proyecta: los protagonistas de la película, el director… hasta conocer el clima que prevalecerá en el destino de viaje. Los televisores, elegantes y ultraligeros, están preparados para comunicarse con otros productos inteligentes con lo que pueden convertirse en el elemento neurálgico para controlar todos los sistemas del hogar haciendo posible transformar la atmósfera de la habitación, apagar las luces y programar los horarios con sólo hablar.

Sin duda, esta tendencia continuará en la próxima década: las investigaciones indican que el valor del mercado de dispositivos domésticos inteligentes pasará de 55,000 millones de dólares (mdd) a escala global de 2016, a 174,000 mdd en 2025.

En otras palabras, lo que vemos hoy en términos de conexión, aplicaciones y electrodomésticos inteligentes es sólo la punta del iceberg. A medida que esta revolución avance y la adopción de la tecnología sea más rápida y poderosa, podemos esperar que la automatización del hogar y la IA ofrezcan una sorprendente ayuda en casa. Bienvenidos al futuro.

Artículo originalmente publicado en la edición impresa de Forbes Centroamérica. Abril 2020.

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

Suscríbete a nuestro newsletter semanal aquí