EFE.- Israel ha frenado la desescalada ante el coronavirus y hoy decidió mantener las restricciones que preveía levantar esta semana por el aumento de contagios de la COVID-19, lo que ralentiza el proceso de reapertura. 

“Detuvimos todas las medidas para aliviar las restricciones que íbamos a aplicar los próximos días”, anunció el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien afirmó que se debe pisar el “freno de emergencia” para lidiar con el “fuerte incremento” de infecciones registrado esta última semana, según un comunicado de su oficina.

El impacto del coronavirus en Israel ha sido más bien leve y ya hace tiempo que se superó su fase más crítica, pero el levantamiento de muchas restricciones ha derivado en un aumento reciente de los casos, por lo que el Gobierno quiere extremar las precauciones para impedir un segundo brote que le obligue a tomar medidas más drásticas.

Netanyahu pidió de nuevo a la población que siga las normas básicas para prevenir los contagios, como llevar mascarilla, mantener un distanciamiento de dos metros y medidas de higiene como el lavado continuo de manos.

“Os lo pido por nuestra economía, nuestra salud y la vida de todos. Por favor, respetad las reglas”, dijo el primer ministro.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

El freno a la desescalada implica posponer la reanudación a la circulación de trenes de pasajeros, que se aplaza por tercera vez.

Significa también que salas de cine, lugares de eventos musicales o teatros, que debían reabrir el 14 de junio, no puedan hacerlo por lo menos hasta el próximo día 21.

El comité gubernamental constituido para gestionar la pandemia se reunirá de nuevo la semana próxima, cuando revisará las medidas tomadas hoy y  valorar si prosigue con la reapertura.

La única restricción que hoy decidió levantar fue el límite de personas que pueden asistir a ceremonias como bodas, en las que podrán participar hasta 250, señalan medios locales.

Según el digital Times of Israel, que cita al ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, se han diagnosticado 800 nuevos casos de coronavirus en la última semana, un número mucho más elevado que el de las dos semanas anteriores, cuando se detectaron 300 infecciones.

El foco de contagios se ha concentrado especialmente en las escuelas: más de 17,000 estudiantes están en cuarentena y unos 130 centros docentes han tenido que cerrar tras contabilizarse al menos 360 positivos desde el regreso a las aulas.

Desde el inicio de la pandemia, Israel ha registrado 298 fallecidos y más de 17,900 infecciones.