A finales de 2019, Banco Mundial estimó un crecimiento de 4.2% para Centroamérica, pero estas proyecciones se esfumaron con llegada del COVID-19. Con la presencia de esta pandemia la historia es otra para la región del Istmo.

En su más reciente analisis, la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) estimó una contracción de 2.3% para América Central.

“La reducción de los precios de los productos básicos no sería un problema ya que son importadoras netas de alimentos y energía. Sin embargo, sí tienen fuertes efectos negativos la marcada disminución del turismo y la merma de la actividad de los Estados Unidos, principal socio comercial y la mayor fuente de inversión extranjera directa y remesas de los países de la subregión”, expone el estudio de la Cepal.

Desde la iniciativa privada, la consultora Grant Thornton Guatemala señala que hay estudios que preven que se pierdan entre 450,000 y 1,270,000 puestos de trabajo formales en la región, entre el 8% y el 22% de los puestos de trabajo que habían al inicio de este año.

Jorge Illescas, Socio Líder de Auditoría de Grant Thornton Guatemala, considera que el reto para los gobiernos es abstenerse de obstaculizar las acciones de las empresas o complicar el proceso de recuperación.

“Algunas medidas que deben tomarse son reducir temporalmente los impuestos para que las compañías se queden con más de sus disponibilidades y eliminar todas las normas que hagan más cara la operación de las empresas o que vuelvan más complejas sus operaciones, incluyendo las normas laborales”, explica.

1. Desde su perspectiva ¿cuál será el principal reto para el sector privado y gobierno para reactivar la economía en Centroamérica?

Los empresarios deben replantear sus operaciones y sus modelos de negocios para evitar la quiebra sus empresas y para alistarse para aprovechar la recuperación. La agilidad y la creatividad serán la clave para tomar las oportunidades en un ambiente en el que solamente tendrán éxito quienes tengan las propuestas de valor que resopondan mejor a las necesidades de sus clientes.

Para lograr esto, las compañías deben adaptar sus modelos de negocios para responder a las condiciones que enfrentan sus clientes, tales como falta de liquidez, menor rentabilidad y enfoque de sus recursos solamente para las actividades que sean más rentables. Del éxito que tengan las compañías en este proceso dependerá que la crisis no se convierta en una recesión prolongada.

Además, las compañías deben asegurarse de poder obtener todos los recursos necesarios sus modelos de negocios funcionen. En el contexto de esta crisis debe darse prioridad a la gestión estratégica de los recursos.

Además, los programas para proporcionar créditos blandos a empresas ayudan a mantener la operación de las empresas beneficiadas, pero estos programas son insuficientes.

Al contrario de obstaculizar, los gobiernos deben dar prioridad a empezar inmediatamente a reabrir las economías de los países de la región para evitar la quiebra de más empresas y el desempleo prolongado que estas quiebras generan. Entre más pronto se abra, mayor será la probabilidad de la recuperación rápida de los puestos de trabajo perdidos.

2. ¿Cuentan con alguna perspectiva o estimación sobre cuántos empleos se perderán en Centroamérica y qué sectores serán los más afectados?

Muchas organizaciones y expertos han publicado estimaciones y proyecciones del desempleo para la región. Estas deben tomarse con muchas reservas porque estamos en tiempos de altísima incertidumbre, por lo que las proyecciones tienen muy grandes márgenes de error.

Algunos organismos internacionales han publicado su estimación que se puden perder entre 450,000 y 1,270,000 puestos de trabajo formales en la región, entre el 8% y el 22% de los puestos de trabajo que habían al inicio de este año. El mismo estudio estima que en la región hay aproximadamente 3 puestos de trabajo informal por cada trabajo formal y proyecta porcentajes más altos de pérdida en el trabajo informal.

Los sectores más afectados son comercio, hoteles, entretenimiento, restarurantes, seguidos por la manufactura y el transporte.

3. ¿En cuánto tiempo se estima que se recuperen los empleos perdidos y comience haber un mayor número de contrataciones?

Debido a la incertidumbre que existe al respecto de las medidas que tomarán los gobiernos de la región y por la falta de estadísticas confiables sobre la situación sanitaria, las estimaciones sobre qué tan rápida será la recuperación tienen una gran variabilidad.

Muchos analistas esperan una recuperación “en V” similar a la que dio en Guatemala después del terremoto de 1976, tomando en cuenta que la recuperación de la economía de Estados Unidos se espera para el tercer trimestre de este año. Puede esperarse que la recuperación de los empleos en la región iniciará a partir de agosto.

4. Con base a su experiencia y conocimiento, ¿el consumo será de los principales factores que impulsen a las economías en la región centroamericana?

Sin duda el consumo local es uno de los factores más importantes que impulsan las economías de la región, pero de la recuperación del consumo en nuestros principales socios comerciales, encabezados por Estados Unidos, dependen los ingresos del turismo, de las exportaciones y de las remesas de los migrantes que son muy significativos para las economías de nuestros países.

5. Para usted, ¿cuáles serían las tres estrategias que deben tomar las empresas para hacer frente a la actual crisis?

a) Analizar una amplia gama de distintos escenarios ante los que se considera que podrá enfrentarse en los próximos 6 meses y planificar las acciones que se tomarán ante cada  uno de dichos escenarios, para estar preparados con tiempo para reaccionar correctamente dentro de un ambiente de alta incertidumbre.

b) Replantearse sus modelos de negocios para adaptarse a las condiciones actuales siendo creativos y disruptivos, en forma muy similar a lo que ocurrió con la revolución tecnológica producida por la internet.

c) Buscar la reducción estratégica de costos y la eficiencia operativa aprovechando al máximo soluciones tecnológicas.