Una de las grandes apuestas en la región en materia de inversiones es el ferry que contará a Costa Rica con El Salvador, el cual podría impulsar el intercambio de mercancías en Centroamérica hasta un 10%.

 A principios de años, el proyecto logró un gran avance luego del anuncio del gobierno costarricense en donde se expuso que el ferri se preparaba para iniciar operaciones en Puerto Caldera con El Salvador.

Pero falta la emisión del contrato legal que va a respaldar la alianza público – privada por parte de la autoridad marítima de Costa Rica, (INCOP) con el fin de que podamos proceder con el plan de inversión, ha retrasado el proyecto, explica la CEO de Grupo Descarga, Monica Segnini.

A pesar de esto, Segnini considera que el proyecto será un detonante en la región debido a que habría un incremento del 10% en el intercambio comercial de la región gracias a esta vía de comunicación.

No obstante, reconoce que el único riesgo es que los costos no permitan que las tarifas sean lo suficientemente competitivas y esto ocasione que los exportadores no quieran usar el servicio. 

Además, Segnini destaca la participación de la Cámara de Transportistas Unitarios, así como el papel de los exportadores tanto de Costa Rica como de El Salvador. 

“Especialmente hemos contado con el impulso de Coexport, la gremial de exportadores de El Salvador para determinar las necesidades del sector y las características del servicio que resulte conveniente a esas necesidades”, agrega.

¿Este proyecto se encuentra cerca de concretarse, a pesar de la situación del COVID-19 y las complicaciones económicas que dejará la pandemia?

El proyecto ha sufrido atrasos por las condiciones de infraestructura en puerto Caldera, sin embargo, se está buscando en conjunto con las autoridades una alternativa temporal que pueda responder a la urgencia de brindar un servicio alternativo al transporte terrestre en la región centroamericana.

Si hay voluntad política y del sector empresarial ¿qué faltaría para que este proyecto sea una realidad?

Para el proyecto original del ferry centroamericano, falta la emisión del contrato legal que va a respaldar la alianza público – privada por parte de la autoridad marítima de Costa Rica, (INCOP) con el fin de que podamos proceder con el plan de inversión.

En el caso del plan B que se construye como alternativa temporal, falta determinar la viabilidad de costos, operativa logística en la zona e interés de los usuarios en esa ruta alterna desde Golfito, dado que implica una distancia mayor que significan costos y tiempos adicionales a la ruta original del proyecto. 

¿Cuáles son los beneficios que se obtendrán por este proyecto? ¿Hay algún pronóstico en el impacto del PIB de ambos países?

No lo hemos estimado, sin embargo, con base en los estudios del proyecto Mesoamérica, podemos estimar un incremento del 10% en el intercambio comercial de la región con la apertura de este servicio marítimo.    

Este proyecto ¿cómo impactaría al comercio de los países y a nivel regional?

·       Disminuye los riesgos del transporte (criminalidad, demoras en pasos de fronteras terrestres, accidentes de tránsito, duración excesiva de viaje) terrestre sin aumentar sus  costos.

·       Agiliza los tiempos de entrega de la carga, mejorando su eficiencia.

·       Reduce tiempos de espera e   imprevistos que pueden presentarse en las carreteras

·       Mejora la planificación de sus cadenas logísticas.