Por Gustavo Sorgente*

Esta discusión derivo inmediatamente en el tema de libertad de expresión donde muchos opinan que una persona tiene derecho a expresar sus opiniones libremente y por otro lado el medio (en este caso tweeter) no tiene el derecho a censurar  esas opiniones.

Me viene a la mente una historia famosa del año 1938 donde Orson Wells hizo una narrativa radial de “La guerra de los mundos”. La locución fue tan convincente que muchos oyentes creyeron que realmente seres de otro planeta habían llegado a la tierra. Cuando se aclaro la situación días después, se inicio un gran debate exigiendo a la FCC regular el contenido de los medios para proteger a la sociedad de la falsa narrativa. Este es un ejemplo de causa-efecto y una demostración  de lo sensible que son las masas al contenido  que consumen.

Las redes sociales permiten que la información se masifique globalmente en segundos. Este es un megáfono que puede convertirse  involuntariamente en una herramienta para que gente de bajos escrúpulos o con ideas radicales  masifiquen un pensamiento inadecuado generando un comportamiento negativo en la sociedad. ¿Pero quien es responsable para determinar cuales informaciones son una transgresión a la verdad o no ? No creo que ninguno de los CEOs de las redes sociales deba cumplir ese rol, porque billones de personas dependerían de la ética y los valores de un individuo. La sola idea me da pánico.

El poder de las redes sociales es un tema de preocupación . Han nacido como un canal popular no susceptible a regulaciones donde la gente tenga realmente un espacio de libre expresión lo cual nos ha traído tremendos beneficios. Por otro lado,  gente en posiciones muy importantes las utiliza como mecanismo de manipulación masiva para lograr sus objetivos personales, lo cual es peligroso.

¿Deberían las redes sociales ser reguladas? ¿Deberían separar sus negocios de comunicación de sus avisos pagos? ¿O deberíamos esperar que responsablemente cada CEO genere un proceso de validación de lo que las personas tratan de comunicar? ¿O simplemente, no hacer nada y esperar que este tema se equilibre naturalmente?

Mi opinión es que la libertad de expresión es un derecho fundamental que no podemos arriesgarnos a perder.

El mundo esta cada vez mas dividido, necesitamos aprender a vivir en disidencia, capaces de expresar nuestras opiniones y aceptando la de los que piensan distinto. Cada individuo debe ser capaz de evaluar a los que piensan diferente y encontrar su verdad, pero siempre dentro del respeto, la tolerancia y los valores éticos que impone la convivencia .

Pero asumiendo que siempre existirán manipuladores y oportunistas sin escrúpulos que comunican sin fundamentos , deberíamos poner más y más énfasis en la educación. No podemos parar la avalancha digital, pero tenemos que usar su fuerza a nuestro favor. La gente educada es mas difícil de manipular. Demos a la educación un rol critico y esa será nuestra principal protección.

*Managing Director Cisco Systems Latin America

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.