EFE.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, prometió un nuevo pago en julio de 10,000 rublos (130 euros) por cada niño menor de 16 años, la prolongación del pago suplementario a los trabajadores sociales hasta el 15 de septiembre, hipotecas con bajos intereses y una drástica reducción de la carga impositiva sobre ingresos para las compañías tecnológicas.

Además, propuso aumentar los impuestos a los más ricos, es decir a los que ganan más de 5 millones de rublos al año (72.000 dólares o 64.000 euros).

Además de las críticas por la manipulación de los índices de mortalidad, Putin fue objeto de denuncias por acelerar el desconfinamiento, dar prioridad a la economía sobre la salud pública y convocar tanto la parada militar de este miércoles en la plaza Roja como el plebiscito del 1 de julio.

Todos los analistas coinciden al afirmar que el motivo de las prisas es que el resultado del plebiscito podría ser diferente si se celebrara después del verano.

Por ello, en su alocución de hoy Putin adelantó algunas medidas sociales dirigidas principalmente a las familias numerosas, los sanitarios, los parados y las pequeñas y medianas empresas.

SONDEOS DAN LA VICTORIA AL “SÍ”

Con respecto a la reforma constitucional, Putin recordó que las enmiendas como la que le permitirá presentarse a la reelección en 2024 “sólo” entrarán en vigor si son apoyadas por los rusos, es decir, por más del 50 por ciento de los votantes.

Y, en la ocasión en que estuvo más cerca de pedir el voto a favor de la reforma, subrayó que “la voluntad popular” es “crucial” para garantizar un desarrollo seguro de Rusia “durante las próximas décadas”.

Los sondeos dan la victoria al “sí”. Según el Centro de Estudios de la Opinión Pública (VtsIOM), dependiente del Gobierno, entre un 67% y un 71% de los rusos apoya las enmiendas, mientras que entre un 28% y un 32% las rechaza.

En cuanto a la participación, asegura que más de dos tercios del electorado está dispuesto a acudir a las urnas el miércoles de la próxima semana, jornada que ha sido declarada festiva por el Kremlin.

Mientras, el independiente Centro Levada estima en un 44% a los partidarios del “sí” y en un 32% a los del “no”, aunque en otra encuesta paralela sólo un 25 % respaldaría las enmiendas si hubiera una propuesta alternativa a la de Putin.