Martín Rodríguez Sánchez*

La historia es pendular y cíclica, y quien no aprenda de ella está condenada a repetirla, tanto como individuo, como empresa, como sociedad, como humanidad.

Estamos subyugados a esta pandemia, a este virus de incertidumbre hasta que nosotros así lo decidamos, y yo decidí no ser una estadística más, sino un caso excepcional; decidí no seguir el camino, sino hacerlo; decidí no tener síntomas y ser caso confirmado, sino representar una cura y confirmar que juntos no hay enfermedad que nos derrote.

No es el virus quien nos debilita, sino la falta de reacción y acción ante estas crisis. ¿De verdad creen que es la primera y única tragedia a gran escala que habremos de superar?

Alguien que hoy cumpla 100 años nació recién terminada la Primera Guerra Mundial, y tuvo que enfrentar la epidemia de la gripe española; a los 10 años sufrir la Gran Depresión, a los 20 años alistarse para pelear la Segunda Guerra Mundial; a los 28 años entender la tensión de la Guerra Fría durante los próximos 44 años; a los 43 años estar al borde de una tercera Guerra Mundial con la crisis de los misiles en Cuba; a los 56 ver por fin terminada la Guerra de Vietnam; a los 71 presenciar la guerra del Golfo Pérsico, a los 79 años ver el derrumbe de las Torres Gemelas y finalmente enfrentar el COVID19.

¿Y creemos que esta es la peor crisis que hemos pasado?

Yo estoy seguro que no, pero es la mejor crisis para aprender, para renovarse, para entender como nunca las mecánicas de la economía, la flexibilidad de las finanzas, la realidad de los gobiernos y el temple de los empresarios. Es el tiempo difícil, para crear hombres y empresas fuertes.

 Y con esta consigna he salido a enfrentarme a una nueva realidad, me he encontrado con empresarios que antes no hubieran considerado una plataforma como la que he diseñado y los he invitado.

-¿Qué vendes?– Le pregunté al dueño de un restaurante que frecuentaba antes de la pandemia.

Comida-, me respondió rápido

No-, le dije, –eso es lo que ofreces en el menú, pero tú vendes una experiencia gastronómica, un ideal, una hora de buena comida-.

-¿De qué eres dueño?- Le volví a preguntar.

Pues tengo este restaurante, y el de la vuelta y en la esquina un gimnasio-, me contestó.

Te falta-, le dije, –eres dueño de una marca, de un track record, de experiencia, de activos, de terrenos, de capital-.

Ayúdame– me contestó –ayúdame en saber si vale la pena seguir con estos negocios o de plano los remato-

No falta decir que hoy estoy sumando a este hombre de negocios a toda una plataforma diseñada para el fortalecimiento recíproco de las empresas, para demostrarle que su negocio va más allá de su core business cotidiano, sino que tiene un potencial para apoyar a otras cadenas de valor que estaban igual que él, sin saber lo que realmente vale su empresa, resignándose a que la pandemia lo iba a acabar, cuando en realidad es la oportunidad de mantenerse, renovarse y resurgir.

Las empresas en México, Centroamérica y el mundo experimentan grandes retos y oportunidades derivadas de la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus; sin embargo, lo que realmente decidirá si una empresa continua o no con sus operaciones es el tema fiscal. En diversas naciones, se ha brindado el apoyo en este rubro, no así en México, done ha carecido de las características para bridar una base de fortalezas a las empresas.

En México, la medida puesta en marcha por las autoridades para respaldar a las empresas fue el Plan de Recuperación Económica, que destinó recursos para ser dispersados entre los micro y pequeños negocios; no obstante, siguió quedando de lado un esquema de fortalezas para empresas de mayor tamaño.

Al hablar de la situación que impera en la materia de las leyes fiscales, encontramos que se dificulta el camino para las empresas –sean del tamaño que sean-, lo que provoca una reacción en cadena, ya que de manera irremediable también arrastrá consigo a otras Pymes, las cuales en muchos de los casos fungen como proveedores de estas empresas o grandes corporativos.

Hoy ante el contexto fiscal – financiero que experimentan las empresas me he dado a la tarea junto a un grupo de especialistas para establecer soluciones a los marcos que están afectando la operatividad – rentabilidad de diferentes sectores productivos y de servicios, lo cual también visualizo como viable para el entorno empresarial en Centroamérica.

Ya mencioné un caso práctico de muchos: un empresario de considerable trayectoria en el negocio de los gimnasios y restaurantes, cuya experiencia data de 10 años, y cuyo target se enfoca  a las mujeres porque también cuenta con un SPA. Lo primero que hacemos es a través de un cuestionario detectar sus fortalezas, debilidades y áreas de oportunidad, implícito en ello conocemos también sus activos intangibles, elementos que puede ser de gran ayuda, y que en ocasiones los empresarios desconocen como les pueden ayudar.

Al conocer que también entre otras cosas cuenta con infraestructura, domina una administración sana de sus finanzas, posee tecnología y reportaba buenos ingresos hasta antes de la pandemia, encontramos que su necesidad radica en una inversión, no necesariamente monetizada, sino de capital de trabajo, activos, ideas e intelecto.

Su escenario es renovarse o morir, ya que las circunstancias que han mermado la economía durante el segundo trimestre del  2020 pudieran resultar irreversibles al no generar ingresos, lo que conlleva otros desajustes fiscales, contables y financieros.

Es aquí donde entramos de lleno una estructura como la que lidero, para que a través de equipos de trabajo, profesionales y el respaldo de una Red Global de Despachos vinculemos a otras empresas con el mismo holding y que en suma pueden tener un apoyo para lograr los nuevos objetivos que les ha dejado el Covid-19.

Ya sean empresas nacionales o extranjeras, lo importante es que se sumen aquellas que ya tienen un apoyo, para trasladarlo hasta aquellas que no cuentan con el. Mi llamado es para todas aquellas empresas que buscan reinventarse, que desean alcanzar su catarsis empresarial y corporativa, y que tienen el deseo interés no solo de salir adelante, sino contribuir a la recuperación económica de nuestras naciones.

Estamos seccionando a las empresas por sector o rubro, brindándoles toda una base de certidumbre con especialistas en materia fiscal, financiera, contable y de comercio exterior, así como la experiencia acumulado de 27 años. Mi compromiso es con América Latina , por ello es un momento inmejorable para convertir a Centroamérica y sus empresas en punta de lanza de una recuperación a través de una catarsis.

Los empresarios ante la nueva normalidad o dicho de otro modo la realidad a la que los modelos de negocios se tienen que enfrentar es cruda y hasta cruel si se ve desde ese punto de vista como el sobrevivir, la palabra correcta es evolucionar a la globalización y ¿Cómo es esto?

Los empresarios deberán estar abiertos a la participación de nuevos inversionistas los cuales busquen depositar la confianza en ellos, aun sin saber del negocio que tengan, mediante los fondos de inversión, atracción de capitales, fondeo de emprendedores que quieran garantizar sus inversiones.

Los consultores de hoy no solo deberán explicar el cómo enfrentar la nueva normalidad llevando a cabo sus obligaciones como son la NOM 035 o plataformas empresariales ante el COVID 19, necesitaran el apoyo de los propios trabajadores con protocolos, definición de los modelos de negocios y la evaluación de compromiso con la empresa.

Los consultores de hoy tendrán la misión de implementar la captación de capitales nacionales o internacionales para el fortalecimiento de las empresas sin que estas pierdan el control accionario, como un apoyo desde la base de la tecnología haciendo una transformación.

Hoy por hoy los empresarios deberán replantear sus operaciones y procesos así como flujos de trabajo para lograr la evolución del trabajo y su adaptación con centros de trabajo compartidos desde un punto de vista preguntándose:

  • Liquidez:
  • Evaluación de opciones
  • Negociaciones entre partes interesadas
  • Negociaciones entre partes interesadas
  • Implementación 
  • Seguimiento constante

Es por ello que como Presidente de un Consejo de Empresario y pensando es el día a día del país se promueve el desarrollo de modelos de conservación como el establecer capitales sin derecho a voto pero con desarrollo empresarial.

Diseños de estrategias de minimización de necesidades de capital de trabajo, como puede ser el que desde firmas aliadas desarrollen a bajo costo sus necesidades contables y jurídicas reduciendo costos nominales y administrativos.

Detección de cierres de operaciones no productivas desde un análisis de compliance corporativo el cual está disponible con los afiliados al Consejo Internacional de empresarios.

Desarrollar con especialistas en marketing el plan de reestructura, la cual tenga las estrategias comerciales, operativas y financieras que deben tener.

Con los mejores especialistas en conciliación para reestructuras de créditos vigentes.

Como se mencionó anteriormente, es necesario evolucionar a una transformación digital, trabajando en los cambios necesarios de cultura y forma de trabajo, mapeando la operación dependiendo la industria, estableciendo el modelo financiero.

Todo el servicio de forma externa para que el micro, pequeño y gran empresario solo lleve a cabo lo que sabe y para lo que es experto.

*Presidente del Consejo Internacional de Empresarios (COINE).