Algunas de las fortunas más grandes de Centroamérica y República Dominicana (CARD) han desembolsado cuantiosas cantidades de dinero para paliar la crisis económica y sanitaria que detonó el Covid-19. Sin embargo, es necesario ir más allá y replantear su papel en el desarrollo de los países.

Esto, sin negar la gran ayuda que muchos de ellos han dado, en línea con lo hecho por millonarios como Bill y Melinda Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Jack Dorsey y Michael y Susan Dell, quienes, con capital propio, de sus empresas o de sus fundaciones, han impulsado programas alimentarios, investigación científica y compra de equipos médicos, entre otras cosas enfocadas en mitigar el problema.

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Acciones como estas han sido y seguirán siendo de gran ayuda para la población durante una pandemia, pero es claro que habrá que plantear cualquier cantidad de puntos que atañen a sus negocios, los cuales afectan directamente a sus empleados y consumidores. Esto, porque la realidad es que la vida ya no será igual.

Balance económico

De inicio será preciso que haya un equilibrio económico más justo entre las ganancias de las empresas y los salarios de los empleados, de modo que estos logren una mejor calidad de vida y tengan más herramientas para sobrevivir en medio de una emergencia como la que estamos viviendo, pues no es lo mismo pasar la cuarentena en un pequeño departamento que en un lugar más amplio que incluso esté más cerca de centros de abastecimiento.

A esto habrá que agregar mejores seguros de gastos médicos mayores y de vida, así como más posibilidades de escalar dentro de las organizaciones, trabajo remoto que permita desplazarse menos hacia la fábrica o la oficina, centros de trabajo más espaciosos y salubres, o la implementación de sistemas de movilidad empresarial para evitar que, en la medida de lo posible, los empleados tomen el Metro o algún otro medio de transporte masivo.

Y un punto fundamental será su responsabilidad frente a los sistemas tributarios, pues cuando una compañía paga todos los impuestos que le tocan, el gobierno en turno tiene la posibilidad de hacer más para la sociedad: carreteras, hospitales, escuelas, espacios culturales y demás infraestructura. Claro, junto con los ciudadanos, deberá estar al pendiente de que este dinero sea empleado de la manera correcta.

Días de resiliencia

Absolutamente todos estamos yendo hacia una nueva normalidad, que nos está haciendo ver de manera abrupta y tajante que la riqueza, los empleos, la educación, la salud y las oportunidades tienen que estar repartidas de manera equilibrada entre la población, de modo que tengamos ciudadanos y empresarios conscientes de la existencia de los otros, pues de lo contrario seguiremos topándonos con grupos que niegan la existencia de una pandemia, quienes como consecuencia contribuyen a su propagación.

Necesitamos gobiernos, personas y ciudades resilientes y capaces de tomar decisiones certeras y a favor de la mayoría en una situación como esta. Para lograrlo será vital que las grandes riquezas hagan su parte, pues al final de cuentas también sufren los estragos de un mundo en desequilibrio.