EFE.- Migrantes nicaragüenses cerraron este miércoles la frontera con Costa Rica como protesta porque el Gobierno de Nicaragua les está exigiendo la prueba negativa del COVID-19 para permitirles ingresar a su propio país.

La dirección de Migración de Costa Rica informó que hay entre 150 y 200 migrantes nicaragüenses varados en la frontera de Peñas Blancas, quienes realizaron el trámite migratorio correspondiente ante las autoridades costarricenses, pero que a la hora de entrar a Nicaragua no han podido hacerlo.

“Finalizado su trámite se dirigieron como es habitual hacia su país, encontrándose según han manifestado, con un nuevo requisito de ingreso, ya que deben portar un resultado negativo de la prueba COVID-19“, indicó la Dirección de Migración costarricense en un comunicado.

Los migrantes dijeron al medio costarricense La Cruz TV, de la localidad fronteriza de La Cruz, que hay personas que están varadas allí desde el pasado sábado en precarias condiciones, debido a que las autoridades de Nicaragua no les permiten ingresar.

Los migrantes, rodeados por autoridades policiales, hicieron este miércoles una cadena humana y bloquearon el paso de los camiones de carga en la frontera, según se puede apreciar en las imágenes trasmitidas por el medio local a través de Facebook.

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“¿Por qué no nos permiten el ingreso a Nicaragua si nosotros somos nicaragüenses y venimos de manera legal? Lo que nos informan las autoridades de Salud, del Ejército y la Policía es que nosotros no tenemos prueba del coronavirus“, declaró un nicaragüense no identificado.

El Gobierno de Nicaragua explicó recientemente que solamente extiende permisos de ingreso a quienes presenten un certificado de COVID-19 negativo, no presenten síntomas relacionados, y demuestren que tienen pagado su transporte desde el país de origen hasta su vivienda.

Diversas organizaciones humanitarias han avisado al Gobierno nicaragüense que sus ciudadanos instalados en las fronteras tienen garantizado el transporte, pero están viviendo a la intemperie y no tienen recursos para pagar por su cuenta las pruebas de COVID-19.

Las autoridades de Nicaragua únicamente garantizan pruebas de COVID-19 a los nicaragüenses que viajen al exterior, a un costo de 150 dólares, que equivale al 81 % del salario mínimo promedio, según el Ministerio de Salud, que, tras las críticas por el cobro, eliminó la publicación de su página web.

Panamá, Costa Rica y Nicaragua tienen un acuerdo para el tránsito de nicaragüenses que estaban varados en Panamá tras perder sus ingresos económicos debido a la pandemia.

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La Dirección de Migración de Costa Rica informó que las personas que están varadas en la frontera no son parte de ese operativo, el cual se sigue realizando “con normalidad”.