EFE.- El independiente Observatorio Ciudadano COVID-19 informó este sábado que unas 2,487 personas han fallecido en Nicaragua con síntomas de la COVID-19, incluyendo 138 a causa de neumonía, desde que la pandemia alcanzó al país a mediado de marzo pasado.

El Observatorio, una red de médicos y voluntarios de toda Nicaragua, también reportó 8,755 casos sospechosos de la enfermedad hasta el pasado día 22, superior a los registros oficiales brindados por el Ministerio de Salud.

Hasta el martes pasado, el Ministerio de Salud reportaba 3,439 casos confirmados, 839 activos, 2,492 recuperados y 108 fallecidos, para una tasa de letalidad del 3%.

El gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega no ha precisado el número de pruebas que ha realizado y se ha limitado a informar del número de casos confirmados, las muertes y recuperados.

El director de emergencias en salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ciro Ugarte, ha dicho que la información que brinda el Gobierno de Nicaragua sobre la epidemia de la COVID-19 es insuficiente para evaluar correctamente la situación de la misma en el país.

INFORME: 43 MÉDICOS FALLECIDOS

Asimismo, el Observatorio informó de que hasta el miércoles pasado recibió reportes de 744 trabajadores de la salud con sintomatología asociada o presuntiva de la COVID-19 -un 8.5% del total-, y, entre ellos, 99 que perdieron la vida.

Entre el personal sanitario que ha fallecido presuntamente por coronavirus se encuentran 43 médicos, 22 personal de enfermería, 14 personal administrativo, 7 laboratorista, 3 visitadores médicos, 3 odontólogos, y 7 categorizados como “otros”.

El Observatorio advirtió que la “aglomeración de personas continúa siendo la irregularidad más reportada” y que en la última semana se realizaron eventos públicos en 7 de los 15 departamentos de Nicaragua.

El Ejecutivo ha sido criticado desde diversos sectores por promover eventos masivos y aglomeraciones a contracorriente de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPSA, y por no haber suspendido las clases en medio de la pandemia y apenas establecer restricciones.

El presidente Ortega se ha declarado en contra de la campaña “Quédate en casa” porque, a su juicio, destruiría la economía local, que se ha contraído los dos últimos años y que es mayoritariamente informal.