EFE.- La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) exigió este martes al Gobierno de Nicaragua hacer el test del COVID-19 a los nicaragüenses que se encuentran varados en la frontera con Costa Rica desde hace una semana y dejarlos ingresar al país.

En un pronunciamiento, la CPDH demandó al Estado, que se opone al ingreso al país de los migrantes nicaragüenses hasta que presenten una prueba de COVID-19 negativa, les garantice los test y que sea el Ministerio de Salud quien determine a quien hacérsela y a quien no.

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Según ese organismo defensor de los derechos humanos, los casi 600 nicaragüenses varados desde hace más de una semana en el puesto fronterizo Peñas Blancas, que Nicaragua comparte con Costa Rica, se encuentran en condiciones inhumanas.

Esas personas, entre ellos niños y embarazadas, están soportando sol y lluvia y duermen a la intemperie en cartones, “reclamando su derecho constitucional de ingresar a su país”, advirtió la CPDH, que condenó “este acto de barbarie”,

DICE QUE VIOLA LA CONSTITUCIÓN

“El Estado y el Gobierno de Nicaragua está violentando el derecho constitucional de estas personas, impidiendo su ingreso al país, exigiendo presentar una prueba oficial del COVID-19 como requisito”, sostuvo.

Ese organismo argumentó que el artículo 31 de la Constitución establece el derecho de los nicaragüenses a entrar y salir libremente del país, y el artículo 28 señala la obligación del Estado de Nicaragua a proteger a todos sus ciudadanos que se encuentren en el extranjero.

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Por tanto, exigió al Gobierno de Nicaragua que, de manera inmediata, permita el ingreso ordenado de los nicaragüenses retenidos en la frontera, aplicando las medidas de prevención establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, la CPDH se puso al servicio de los familiares de los nicaragüenses que permanecen varados para que interpongan una denuncia contra el Estado por violar sus derechos.

El Gobierno de Ortega no permite el ingreso de los nicaragüenses con base en una resolución del Ministerio de Salud que ordenó pedir una prueba de COVID-19 negativa al que quiera ingresar al país, incluido para los nacionales.

TROVADOR CRITICA A ORTEGA

Esa medida ha recibido la crítica de organismos internacionales y locales de derechos humanos, y de personalidades.

El cantautor nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy dijo en una declaración que no puede ser indiferente “ante la falta de humanismo del régimen Ortega Murillo, que viola el derecho de regresar a su patria a más de 400 compatriotas que han sido retenidos en la guardarraya de la frontera de Peñas Blancas desde hace una semana”.

“El gobierno envió a tropas antimotines, como si se tratara de reprimir una manifestación, para impedir que estos hermanos nicaragüenses, entre los cuales hay mujeres y niños, ingresen a su tierra”, criticó el trovador nicaragüense.

“Estamos frente a otra clara expresión de la brutalidad del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que se dice cristiano y que, en medio de la pandemia del COVID-19, es incapaz de dar muestras de misericordia y compasión”, continuó.

Las autoridades de Nicaragua solamente permiten el ingreso de nacionales que demuestren no estar infectados con COVID-19, y garanticen que tienen pagado el transporte que los llevará directamente a su casa, donde deben pasar 14 días bajo cuarentena.