La directora general de Migración de Costa Rica, Raquel Vargas, dijo que el gobierno costarricense permitió el ingreso de un cuerpo de profesionales de la salud de ese centro para que realicen a partir de este viernes las pruebas de COVID-19 a los cientos de nicaragüenses varados en Peñas Blancas desde hace 13 días.

Costa Rica emitió un lineamiento que permite a partir del 24 de julio, que los nicaragüenses que no han podido ingresar a su país, se devuelvan a Costa Rica.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Hasta el momento solo 17 nicaragüenses han solicitado su reingreso a Costa Rica y todos ellos pudieron hacerlo. El resto no ha manifestado interés en regresar a Costa Rica, indicó la Dirección de Migración de este país.

La directora de Migración aclaró que Costa Rica mantiene sus fronteras cerradas para los extranjeros y que el permiso anunciado este miércoles aplica solo para las personas que están varadas en la frontera con Nicaragua.

El requisito de la prueba negativa no aplica para los nicaragüenses que son parte de un traslado desde Panamá a través de Costa Rica, pues se trata de un plan acordado por los tres países de manera previa, según han dicho las autoridades.

Sigue la información de la pandemia de coronavirus y su impacto en la economía

Más de 1,500 nicaragüenses permanecen varados en condiciones precarias en países vecinos y en islas del Caribe, de los cuales 500 están en limbo migratorio en las fronteras centroamericanas, denunció este miércoles la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco de Nicaragua.

Organizaciones pro derechos humanos de Nicaragua han denunciado que el Gobierno de Daniel Ortega está violando la Constitución Política del país y los derechos de los nicaragüenses que quieren retornar a su país en medio de la emergencia sanitaria.

Con información de EFE.