“Este ha sido uno de los años más duros para Costa Rica, la región y el mundo. Además de ser uno de los contextos más complicados para gobernar, no solo tenemos una pandemia que afecta a la economía local y mundial, si no que vivimos momentos de desaceleración debido a que hay una economía abierta”, asegura Carlos Alvarado, presidente del país.

Hasta hace unas semanas esta nación era considerada un referente en el buen manejo de la crisis del Covid-19 en Centroamérica, pues a finales de mayo registraba 1,084 casos y 10 fallecimientos. No obstante, una segunda oleada del virus disparó el problema hasta llegar a 17,290 contagios y 140 muertes.

Ante esta situación, el mandatario dice que las medidas tomadas por su administración son para aplanar y aplacar la curva de contagios, así como para reactivar la economía, que se ha visto afectada por la pandemia debido al cierre de comercios, lo que ha originado una tasa de desempleo de 20% en tres meses y un sector turístico deprimido por la falta de ingresos.

Segunda embestida

El presidente de Costa Rica explica que la primera oleada está relacionada con la llegada de personas por aeropuertos, por lo que se tomaron medidas de cierre para proteger la salud, las cuales tienen un éxito, pero en esta segunda oleada los casos han ido en aumento.

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Añade que esta segunda ola está relacionada con la llegada de transporte a sus fronteras, pero a pesar de esta situación el sector salud ha resistido.

“Aún con los casos crecientes, las medidas tomadas han logrado que todavía no tengamos una saturación de nuestros sistemas sanitarios, si bien los hospitales registran personas hospitalizadas o uso de cuidados intensivos, nuestra capacidad no se ha agotado aún. Las medidas que tomamos son para aplanar y aplacar la curva y evitar una saturación”, detalla Alvarado, en entrevista con Forbes Centroamérica.

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Operación martillo

Una estrategia clave para aplacar o aplanar la curva de contagios es la llamada ‘Martillo’, que consiste en generar periodos donde hay mayor restricción a la movilidad y a la apertura de actividades y otros periodos donde se relaja para permitir la actividad económica.

En los periodos donde hay restricción buscamos aplanar la curva para reducir los contagios, pero la estrategia no solo puede ser un confinamiento y cierres prolongados, por lo que aplicamos esta medida para lograr manejar el número de contagios y que no haya saturación de hospitales y no haya largos cierres de actividades”, puntualiza.

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