La economía se contraerá entre 7 y 8 por ciento este año debido a la pandemia por la COVID-19 y pese a la reactivación productiva, indicó el viernes el Banco Central de Honduras (BCH), en la revisión del Programa Monetario 2020-2021.

En mayo el organismo proyectó un decrecimiento de entre -2.9 y 3.9% por ciento, pero el confinamiento y las restricciones de movilidad de personas bienes y servicios están deteriorando la actividad económica y el empleo, mayor que lo previsto inicialmente.

Las proyecciones para el crecimiento mundial y de los principales socios comerciales de Honduras han mostrado un ajuste significativo a la baja y en base a este escenario, el BCH revisó en terreno negativo el Producto Interno Bruto (PIB) de -7 a -8 por ciento.

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Por el lado de la oferta productiva, recordó que la mayoría “Industria Manufacturera”, “Comercio”, “Hoteles y Restaurantes”, “Transporte y Almacenamiento”, “Agricultura” y la “Construcción Privada” están deprimidas.

En la demanda de bienes y servicios, se ha observado un menor consumo privado, por la disminución en el ingreso disponible de los hogares; asimismo, una caída en la inversión pública y privada.

RESERVAS INTERNACIONALES FUERTES

Así, aún con la apertura gradual de la economía nacional, la profundidad de las pérdidas registradas hasta la fecha permite anticipar que en 2020 se registraría una caída del PIB anual mayor a la prevista en mayo recién pasado, pero anticipándose una recuperación para 2021.

A pesar de este escenario negativo para 2020, se prevé una revisión a la baja del déficit en cuenta corriente del sector externo, ya que la caída de los flujos de remesas será menor a lo esperado.

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El mayor financiamiento externo para mitigar la COVID-19, está contribuyendo a acumular más reservas internacionales, lo que permitirá una cobertura de seis meses de importación.

No obstante, con la reactivación económica esperada para 2021 se requerirá un aumento en los niveles de importaciones, que incidirá en el déficit externo. En el ámbito fiscal, de acuerdo a cifras de la Secretaría de Finanzas (Sefin), se prevé que el Sector Público no Financiero (SPNF) y la Administración Central (AC) reflejen un mayor déficit fiscal que el observado en años previos, atribuido a la caída en los ingresos tributarios.

BRECHA FISCAL DEMANDARÁ MÁS DEUDA

También, por la contracción de la actividad económica y a la readecuación del gasto por las medidas adoptadas por gobierno para mitigar el impacto de la pandemia. La brecha fiscal será cubierta principalmente con financiamiento externo del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del Acuerdo Stand By y Facilidad de Crédito Stand By.

La contracción en el consumo y la inversión a nivel nacional, junto al menor crecimiento en los precios de los combustibles respecto al año previo, contrarrestan el impacto que tiene en la inflación el aumento en los precios de los alimentos. En este sentido, se prevé que la inflación se mantenga 4.0 por ciento.

Ante un escenario como este, el Directorio del BCH optó por continuar incentivando la economía con medidas que lleven más liquidez a las empresas y hogares, una es la disminución de la Tasa de Política Monetaria (TPM) de 4.5, a 3.75 por ciento.

También, la eliminación de las inversiones obligatorias en los requerimientos de encaje en moneda nacional, suspensión de las operaciones de absorción monetaria y la reducción de los costos de fondeo al sistema financiero a través de los mecanismos de ventanillas directas con que dispone el BCH.

Las tasas de interés aplicables a las ventanillas de crédito del BCH al sistema financiero se reducirán de la siguiente forma: para las facilidades permanentes de crédito, 5.0 por ciento, a 4.25 por ciento; y la aplicada en las operaciones de reportes directos, baja de 5.5 por ciento a 4.75 por ciento.

*En alianza con La Tribuna de Honduras