EFE.- Berkshire Hathaway, la firma del multimillonario Warren Buffett, perdió 23,451 millones de dólares entre enero y junio, tras un segundo trimestre en el que recuperó algo más de la mitad del desplome que había sufrido en el primero.

La compañía con sede en Omaha (Nebraska) anunció este sábado un beneficio neto de 26,295 millones de dólares entre abril y junio, frente a los 14,073 millones en el mismo periodo del año anterior, unas cifras propulsadas por la recuperación bursátil tras el impacto inicial de la crisis del coronavirus.

Ese shock había provocado a Berkshire Hathaway unas pérdidas de casi 50.000 millones de dólares en los tres primeros meses del año.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Las cuentas de la firma de Buffett son desde 2018 especialmente volátiles por una norma contable que entró en vigor entonces y que obliga a incluir el cambio de valor de acciones que tiene en su poder, lo que dada su enorme cartera provoca grandes movimientos en función del rumbo de los mercados.

El famoso inversor, que es muy crítico con esas reglas contables, siempre señala a los beneficios operativos como una forma más fidedigna de ver la marcha de su compañía.

Entre enero y junio, Berkshire Hathaway tuvo un beneficio operativo de 11,423 millones de dólares, ligeramente por debajo del que registró en el mismo periodo de 2019.

Además de una gran cartera de acciones en la que destacan participaciones en Apple o Bank of America, la firma de Buffett controla de forma directa negocios en distintos sectores, que incluyen el energético, los seguros, el comercio minorista y la industria manufacturera.

En el segundo trimestre, se anotó una pérdida contable de unos 9.800 millones de dólares vinculada a Precision Castparts, una compañía que compró en 2016 por unos 32,000 millones de dólares y que fabrica partes para los fabricantes aeronáuticos y otros sectores.

Además, durante este periodo Berkshire Hathaway se deshizo de acciones de compañías aéreas y amplió su programa de recompra de sus propios títulos hasta unos 6,700 millones de dólares, 5,000 millones más que en el primer trimestre.