Pequeños productores de camarón esperan recuperarse de las fuertes pérdidas que han enfrentado este año, primero a causa de las lluvias ocurridas durante las tormentas tropicales Amanda y Cristóbal a finales de mayo, que causó daños en varias fincas en la zona sur del país y luego por el impacto de la pandemia del COVID-19.

Uno de los productores Bany Hernández, recordó que recién habían pasado por un golpe fuerte a causa de las condiciones climáticas y luego se vino la problemática con el virus. “Estamos con la expectativa de recuperarnos un poco en este invierno y mejorar con las lluvias y expectantes además de mejoras en los precios internacionales”, señaló.

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La fuente acuícola alertó que existe incertidumbre, incluso empresas grandes ya desaparecieron y muchas fincas pequeñas quedaron solas. “Estamos tratando de sobrevivir en un rubro que ha destacado por su aporte en divisas y empleos”, expuso Bany Hernández, al tiempo que solicitaba líneas de créditos con bajas tasas de interés para la camaronicultura.

En los primeros cinco meses del año este producto de exportación generó 70.8 millones de dólares en divisas, inferior a lo que se percibió en ese mes del 2019 ($73.9 millones), según el Banco Central de Honduras (BCH).
La caída se relaciona con el menor volumen de camarón cultivado y de extracción enviado al exterior en el orden de 9 millones 894,100 kilos a un precio promedio de 7.16 dólares por kilo frente a los 11 millones 049 mil kilos en esa fecha del 2019.

El camarón cultivado o de granja: es el producto desarrollado por la acción del hombre en sistemas controlados como piscinas o estanques que predominan en el Golfo de Fonseca, especialmente en comunidades de Valle y Choluteca.

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Mientras el camarón de mar o silvestre: es capturado en aguas del Caribe y en cuyo desarrollo no ha intervenido la mano humana, segmento concentrado en zonas costeras de los departamentos de Colón, Gracias a Dios, Atlántida e Islas de la Bahía.

Las exportaciones de camarones ascendieron a 238.8 millones de dólares al final del 2019, superiores en 5.0 millones con relación a las registradas el año previo; presentando un aumento en el volumen de 545 mil 300 kilos (1.7%), comprados en su mayoría por Taiwán, Reino Unido y los Estados Unidos. 

*En alianza con La Tribuna