Los seres humanos, por alguna razón que desconozco, pero que debe estar conectada con nuestra supervivencia, hemos desarrollado una atracción irresistible por la elaboración de rankings.

Algunos empresarios visionarios han desarrollado todo su negocio basados en esa pulsión, entre otros, el libro de Récords Mundiales de Guinness, que vive de las ganas de muchos de ser los primeros en algo, en lo que sea, como, por ejemplo, arrastrar camiones con las orejas o tallar catedrales en granos de arroz.

En este sentido, desde que se vio la posibilidad de medir la felicidad se abrió la carrera por ser el primero, el líder, el país más feliz del mundo, etc.

¡Cómo me gustaría que ese mismo afán por ser el número uno en temas absurdos lo llevásemos a temas realmente relevantes para la sociedad, para la empresa y desde luego para las personas!

¿Prefieres vivir en el mejor país del mundo o en el mejor país para el mundo? ¿Prefieres trabajar en la mejor empresa del mundo o en la mejor empresa para el mundo? Ambos temas pueden unirse, como vivir en el mejor país del mundo para el mundo, pero eso implica tomar decisiones importantes que tal vez tengan repercusiones electorales no tan rentables en el corto plazo.

Récord de coronavirus

Sin embargo, tristemente estamos viviendo uno de los momentos más críticos de la humanidad. En Europa parecía que habíamos superado al nuevo coronavirus, pero los rebrotes están ahí y en Latinoamérica estáis metidos de lleno en la ominosa realidad de la pandemia.

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Observar a los mejores siempre ayuda, así como aprender de sus errores y por supuesto de sus aciertos. Eso es, ni más ni menos, que hacer benchmark.

Creo no estar equivocado si digo que en el mundo existen cerca de 194 países, de los cuales tan sólo 10 son dirigidos por una mujer, es decir, el 5%. No haré valoraciones, únicamente describo una situación.

Se ha demostrado que de los 12 países que están siendo más eficientes en la lucha contra Covid-19, siete de ellos están dirigidos por mujeres, es decir, 60% de los países más eficientes están liderados por una mujer. Sigo sin hacer ningún juicio de valor, ya que los datos son empíricos y reales.

La nación más eficiente, si consideramos el ratio de fallecidos por cada 100,000 habitantes, es Nueva Zelanda, con Jacinta Arden a la cabeza. En la lista están sitios como Alemania, Noruega, Islandia, Dinamarca, esta última con la primera ministra más joven del mundo, Mette Frederiksen, quien ha utilizado las redes sociales y a los influencers para sensibilizar a toda la población acerca de la pandemia.

Liderazgo femenino

Los datos nos muestran algo muy relevante sobre lo que podemos aprender a nivel social, personal y laboral. Todas ellas han liderado con las siguientes características:

a) Han decidido rápidamente.
b) Han tenido una comunicación altamente empática con la sociedad
, con sus compañeros de gobierno y la oposición. El problema es de todos y no es momento de pelearnos por unos votos.
c) Han tomado decisiones disruptivas e innovadoras.

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Creo que la lección es evidente, me da igual que lidere un hombre o una mujer, pero, por favor, que lidere femeninamente. Eso significa liderar, gestionar no tan solo la lista de resultados, sino también todo lo que hizo para conseguirlos. La gestión 360º.

¿Entonces, por qué razón no nos planteamos ser los primeros en entrar en el libro Guinness de algo realmente trascendente para la sociedad?
Basta de frivolidades, que son válidas para jugar, pero no estamos viviendo momentos de juego, sino días críticos.

El futuro, como decía Jorge Luis Borges, no es lo que va a suceder, sino lo que vamos a hacer para que suceda.

*Norbert Monfort es CEO de Monfort Ambient Management y profesor del ESADE
@MonfortNorbert

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