Hablar de logística en esta “nueva normalidad” implica hacerlo desde la óptica de un consumidor diferente, debido a que no sólo han modificado sus pensamientos, sino también sus hábitos de compra y de convivencia.

Esta situación lo ha vuelto más exigente, cuidadoso y selectivo, ya que decide qué comprar, cuándo y a través del medio que considere más seguro.

Las compras online se han incrementado durante la contingencia sanitaria, puesto que el cliente no tiene que movilizarse, sino que espera, desde el lugar de su confinamiento, los víveres y mercancías más indispensables.

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En 2019, 155.5 millones de personas en Latinoamérica compraron bienes y servicios en internet, lo que representa un gran aumento con respecto a los 126.8 millones de consumidores que lo hicieron en 2016.

Además, las ventas del retail a través de e-commerce llegaron a los 64,400 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la consultora Statista.

Poder de la logística

En tiempos disruptivos post-Covid-19, lo más importante es la supervivencia del ser humano con los insumos y herramientas necesarios para salir adelante.

En este contexto, la logística es y seguirá siendo clave en el envío de alimentos, medicinas y demás mercancías de primera necesidad, a través de medios de transporte tradicionales (vía carretera, aérea, portuaria o ferroviaria), o bien en sus formas más modernas (vehículos autónomos, drones o robots).

Los expertos de la consultora KPMG prevén que los canales digitales de ciertas marcas, particularmente los de la industria de alimentos y bebidas, seguirán registrando un aumento masivo de volumen, por lo que advierten que las compañías sin una presencia digital o con un enfoque no suficientemente centrado en el cliente se quedarán atrás.

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Para hacer frente a esta nueva realidad, el uso de lockers inteligentes para entregar productos, drones y vehículos autónomos representa una alternativa muy importante de entrega segura, rápida y eficiente.

En países como China, donde fue el epicentro de la pandemia, la empresa DJI acondicionó drones para uso médico, equipados con cámaras infrarrojas para probar las mediciones de temperatura, mientras el trabajador de la salud puede permanecer a una “sana distancia”.

Rappi, Uber Flash y Cornershop

Por su parte, Lok, firma que diseña, fabrica y opera lockers inteligentes, prevé que para 2030 la circulación de estos vehículos aumentará 36% en las 100 ciudades más importantes del mundo.

Además, en China, varios proveedores como JD.com y Meituan Dianping, aceleraron la adopción de vehículos autónomos para realizar entregas sin contacto distribuyendo comestibles y suministros médicos.

La movilidad será uno de los grandes temas en la agenda de las políticas públicas de cualquier nación que busque impulsar su economía a través del comercio electrónico.

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Y la logística, a través de apps específicamente para transporte de paquetería y mercancías, será la herramienta perfecta para hacerle llegar los pedidos al usuario final en un menor tiempo y a bajo costo.

Esto impulsará el uso de servicios de entrega como Rappi, Uber Flash y Cornershop, así como motos, scooters, bicicletas y vehículos sustentables.

Logística sin límites

El futuro de la logística es muy promisorio. No hay límites para hacerle llegar al individuo su objeto favorito o mercancía para cubrir sus necesidades. Esperamos no vivir en unos años dentro de una burbuja que nos aísle para evitar cualquier tipo de virus o bacteria.

Lo que sí es un hecho es que la logística hará que el mundo se mueva y siempre estará de nuestro lado.

* Fundadora y directora general de Alldatum Business

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