Por Urías Gamarro

En 2019, cada guatemalteco consumió 66.5 libras de pollo nacional, cifra mayor a los 41.45 libras del 2018, según el reporte de la Asociación Nacional de Avicultores (Anavi).

La escala de aumento viene desde el 2014, cuando el indicador de consumo per cápita era de 37.5 libras, muy similar al 2015 y 2016, mientras que, en 2017 se ubicó en 42.56, detallan las cifras.

Con respecto al huevo, el consumo per cápita fue de 218 unidades, y la producción alcanzó tres mil 250 millones de unidades en 2019.

La referencia se basó en los datos de la población censada que brindó el Instituto Nacional de Estadística (INE) de 14.9 millones de personas.

En la estructura de ponderaciones de la canasta familiar de la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares (Enigfam) del 2010, el almuerzo tiene una ponderación de 5.69% que es la primera casilla, mientras que el pollo fresco entero de granja –sin menudos– pondera 1.87% y ocupa la posición siete, y desayuno pondera 1.66% y cena 1.62% a nivel república.

Es decir, los productos avícolas se encuentran dentro de los primero diez más consumidos, según la Enigfam.

¿Por qué aumenta el consumo?

María del Rosario de Falla, presidenta de Anavi, declaró que los resultados obtenidos en el 2019 son producto de los estímulos de las campañas de consumo de carne de pollo en el mercado local, donde las virtudes para la salud y la proteína cárnica son fuertes argumentos.

Por otro lado, es un producto que tiene mucha mayor accesibilidad de precio y el consumidor responde a un comportamiento lógico.

“Los factores son propiedades nutritivas que son superiores a que sea de bajo precio”, reiteró la ejecutiva.

A esto responde el comportamiento en los últimos seis años, y el traslado de información al consumidor para elegir su proteína cárnica que le aporta efectos nutritivos a mejor precio, precisó la presidente de Anavi.

El reporte de la Dirección de Planeación (Diplán) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) indica que el precio de la libra de pollo entero, sin menudos es de Q11, con una relación estable, una oferta normal, y un precio en similares condiciones como tendencia para los siguientes días.

Mientras que la caja de huevo mediano de 360 unidades es de Q295, con una variación estable de oferta, precio y abastecimiento en el mercado en la primera semana de agosto.

De Falla declaró que otra carne blanca con proteína es el pescado, pero uno de los problemas es que no es un producto accesible, ni hay una costumbre de alto consumo, contrario al pollo, que es hasta ancestral, indicó.

Más producción

Al igual que el consumo per cápita también hay un incremento en la producción de pollos/libras nacionales con 991 millones de libras –total nacional– que incluye a agremiados de Anavi, otros productores y producción de traspatio en 2019.

De Falla expuso que la cantidad de producción comparada con la de hace seis años, hay un crecimiento exponencial, y Guatemala es uno de los países con suficiente capacidad de producción de carne de pollo y huevo.

En el país operan 266 granjas registradas por el Programa Nacional de Sanidad Avícola -Prosa- del Maga.

El consumo per cápita de huevos es de 218 unidades en Guatemala y la producción fue de más de tres mil millones en 2019, según Anavi. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Base de la pirámide

René Muñoz Barnoya, quien tiene 25 años en la industria de alimentos y restaurantes, resaltó que las cifras de Anavi confirman que la carne de pollo es la de mayor consumo en Guatemala, y tiene mucho que ver con las costumbres, el gusto, y menciona la cultura ancestral.

Al igual que De Falla, el especialista indica que es la proteína que más reciben los consumidores guatemaltecos.

En Guatemala, hay muchos platos típicos que se cocinan con base en la carne de pollo, y existe una costumbre de consumirla con respecto a otras carnes.

“En Guatemala y Centroamérica hay una cultura de consumo de pollo por tradición, y se ha multiplicado en los últimos años”, aseguró el experto.

Además del crecimiento de cadenas de ventas de cadenas de pollo a nivel bajo y medio, que es la base de la pirámide, y en el campo existe una facilidad para la crianza de pollo para su consumo.

De las clases de pollo en el país está el amarillo y el blanco, y cada segmento tiene su mercado.

Líder en la región

En términos de producción, Muñoz Barnoya aseveró que Guatemala es el más fuerte, con procesos eficientes, mayores inversiones, bien organizada y sana y a eso se debe el crecimiento de más granjas.

La producción y consumo vienen en crecimiento a escala mundial, tanto en Asia como en América, que son las regiones donde se demanda mucho estos productos avícolas.

Explicó que el principal concentrado para alimentar a la industria nacional es maíz, y existe una relación directa con los precios internacionales de ese grano.

El consultor expuso que la tendencia para los siguientes años es que la producción de pollo y huevo se mantendrán con crecimientos estables para atender el mercado nacional.

*En alianza con Prensa Libre