Por Rafael Vásquez*

La contingencia sanitaria del nuevo coronavirus es uno de los mayores retos al que nos hemos enfrentado en el sector de las cadenas de suministro aunque del lado positivo también ha sido el detonante que nos ha permitido evolucionar, a través de la transformación digital, en una industria mucho más moderna.

En este sentido, Stephen Hawking, uno de los científicos más importantes de las últimas décadas, mencionó que “la inteligencia es la habilidad para adaptarse al cambio”. Hoy la realidad demanda una rápida y efectiva capacidad de transformarnos y adecuarnos a nuevos escenarios y retos.

Por ejemplo, una investigación hecha por Alterix señala que el 75% de las empresas latinoamericanas están acelerando la transformación digital, y priorizan las inversiones en tecnología, como inteligencia artificial y el machine learning.

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El estudio indica también que un 90% de las compañías adoptarán un enfoque tecnológico para automatizar las operaciones y procesos, el 43% de los fabricantes optimizarán la gestión de su cadena de suministro y el 75% de las organizaciones se centrarán en la gestión digital de su trabajo.

La evolución

Desde una visión apoyada en la transformación digital, las cadenas de suministro pueden evolucionar en dos vertientes: la primera tiene que ver con el impulso a la innovación y la tecnología, lo que ha trascendido en mejores soluciones que, además de hacer más eficientes las operaciones, permita una reacción oportuna frente a escenarios inciertos. 

Hoy es posible, por ejemplo, prevenir nuevas disrupciones que alteren la cadena. A través de la inteligencia artificial, las organizaciones pueden transformar datos no estructurados en información en tiempo real, que ayude a predecir interrupciones y vulnerabilidades, proporcionando visibilidad a corto plazo.

Por medio de la tecnología del gemelo digital, es posible crear modelos paralelos que hacen una evaluación inmediata de las condiciones que rodean a todos los eslabones que hacen parte de la operación, además de que prevén los distintos escenarios posibles que podrían llegar a afectarla.

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A su vez, la transformación digital nos permite ir más allá e impulsar la creación de plataformas integrales “end to end” que ofrecen una visibilidad completa de toda la cadena, lo cual entrega un mayor control de los datos recabados. Desde las primeras líneas de producción hasta la entrega al cliente, todo el proceso puede monitorearse.

Cambio digital

A través de un trabajo más colaborativo e integrado, sumado al almacenamiento en la nube, las capacidades de mejorar de los pasos que integran la cadena han aumentado considerablemente.

Por su parte, la segunda vertiente que ha impulsado la transformación digital en el sector se traduce en un cambio cultural de todos los agentes que participamos en ella.

Afortunadamente, cada vez es más común encontrar una evolución de pensamiento alrededor de las cadenas de suministro. Así, distintas organizaciones entienden ya la reconfiguración que esta actividad está presentando, priorizando a su vez la colaboración y la tecnología como agentes de cambio.

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Con esto, hoy es posible pensar en un panorama mucho más positivo, pero también lleno de retos. En la evolución que están teniendo las organizaciones en todo el mundo se debe contemplar a su vez una transformación de las cadenas de suministro. Así, la capacidad con que el sector supply chain se adapte más rápidamente a este cambio, demostrará qué tan preparados estamos para hacer frente al futuro.

*Vicepresidente Regional en LLamasoft

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