Por Diego Majdalani

Desde hace tiempo muchas organizaciones latinoamericanas comenzaron a evolucionar hacia la transformación digital. Sin embargo, en estos últimos cinco meses, la digitalización de América Latina ha avanzado a un ritmo increíble y acelerado, lográndose en ese plazo lo que en otro escenario hubiera tomado unos tres años. En este tiempo, las compañías se han dado cuenta que el camino hacia una economía digital es real y cuáles son las ventajas de adoptarlo cuanto antes.

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Continuar transformando a las organizaciones digitalmente es un imperativo porque esto les brindará la flexibilidad, agilidad y velocidad para adaptarse a las nuevas realidades que se vayan presentando, con los empleados, clientes y socios de negocio como ejes centrales, asegurando la continuidad de las operaciones sin importar los acontecimientos que puedan ocurrir externamente.

La nueva normalidad nos deja muchos aprendizajes para replantear el futuro del trabajo y esto, para Latinoamérica, puede ser una ventaja diferencial: hoy, más que nunca, el mercado es el mundo, y el talento puede estar basado en cualquier parte del planeta. El trabajo dejó de ser un lugar, para consolidarse como una actividad que puede ser realizada en cualquier momento y en cualquier sitio.

Para ser exitosos en este nuevo paradigma del trabajo debemos impulsar aún más la innovación y asegurarnos de que los miembros de nuestros equipos cuenten con los servicios que necesitan, como la administración de dispositivos, la implementación de aplicaciones y equipos de escritorio virtualizados (VDI), un alto rendimiento de las redes y la anticipación a posibles amenazas y ataques, para hacer su trabajo mejor desde cualquier parte.

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Por otro lado, y no menos importante: para desarrollar nuevas formas de trabajar con altos niveles de compromiso y productividad, es necesario contar con una cultura establecida y liderazgo. Asimismo, es necesaria una comunicación abierta, certera y frecuente para estar conectados con nuestros equipos y mantenerlos informados sobre nuestras prioridades.

Latinoamérica puede seguir creciendo a través de la innovación, y la tecnología es una de las herramientas que debemos aprovechar para poder re-imaginar el trabajo del futuro, no como un lugar o tiempo, sino como resultados. El cambio hacia la fuerza laboral remota está resaltando la importancia de la transformación digital para las organizaciones: innovar y poner a trabajar la tecnología rápidamente para crear nuevas maneras de hacer negocios en mercados globales. Tenemos una oportunidad única para la región ¡Aprovechémosla!

*Presidente de Canales para Mercados Internacionales Dell Technologies

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