Por Sara Benitez Majano y Camelia Ilie

Todos los días, en los últimos meses, se ha escrito sobre el nuevo virus SARS-CoV-2. En este artículo, vamos a resumir, por un lado, las opciones que existen para controlar el virus, y, por otro lado, que posibilidades hay que una de estas opciones llegue al mayor número de personas en el mundo, cómo y cuándo puede que esto ocurra. 

Para empezar, las posibles medidas de control de la pandemia actual por el nuevo virus SARS-CoV-2 se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  1. Prevención: Es la más importante, porque evita que se dé la infección, y se puede subdividir en dos categorías:
    1. Medidas preventivas que disminuyen el contacto efectivo entre personas infectadas y susceptibles y que representan, hasta el momento, las más empleadas. Entre ellas están el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, el cierre de escuelas, el teletrabajo, y los ´lockdowns’.
    1. Medidas que disminuyen la susceptibilidad a la infección: tienen como objetivo fortalecer el sistema inmune para prevenir la infección, principalmente a través de vacunas.
  2. Tratamiento: Esta solución, como complemento de la prevención, idealmente reduce el riesgo de complicaciones, la hospitalización prolongada, el número de fallecimiento y, muy probablemente, de transmisión. Hay varios candidatos en estudio a la fecha, como por ejemplo el uso de dexametasona en pacientes con enfermedad severa o crítica, pero ninguno definitivo todavía.

Como dice la frase clásica en salud pública: prevenir es mejor que curar. Paradojicamente, China ha sido uno de los primeros paises en el mundo que ha tenido enraizada en su cultura el concepto de la prevención, ya que en la antigua filosofia medica china, a los medicos se les pagaba para mantener a los pacientes sanos. Cuando los pacientes enfermaban se les dejaba de pagar[1]

La prevención con vacunas es la más prometedora de las opciones y la más atractiva por ser más costo-efectiva que las otras. Los ojos y las esperanzas del mundo están puestos en el desarrollo de la vacuna contra la infección por SARS-CoV-2, para dar un respiro a los sistemas de salud y sobre todo para reactivar las economías, que se han visto azotadas por las actuales medidas de preventivas.

En los últimos meses se ha visto una aceleración sin precedente en el desarrollo y el estudio de múltiples candidatos para vacunas capaces de eliminar la susceptibilidad a la infección por SARS-CoV-2. El trabajo de identificar, desarrollar y probar posibles candidatos de vacunas – que normalmente toma décadas – se ha visto acelerado y condensado en meses, gracias a una combinación de inversión sin precedentes de recursos económicos, avances tecnológicos y  estructuras organizacionales dedicadas exclusivamente a este fin.

El desarrollo de vacunas y otros fármacos se da normalmente en una serie de etapas sucesivas: cada nueva etapa inicia solamente cuando la anterior se ha concluido exitosamente. Una vez identificado un candidato viable, las principales fases de desarrollo de una seguridad son las siguientes: a) fase preclínica, en la que se determina la seguridad y eficacia en ensayos en animales, b) fases clínicas I, II y III, en las que se hace pruebas en personas, desde números muy reducidos hasta muestras más significativas que predicen su seguridad en el uso masivo. Una de las maneras en las que se ha acelerado este proceso actualmente es realizando estas fases en paralelo en lugar de hacerlo de manera consecutiva.

Desde que científicos en China identificaron y decodificaron el material genético del hasta entonces desconocido virus SARS-CoV-2 en enero de 2020, se reportan a la fecha (17 de Agosto 2020) estudios de 231 candidatos de vacunas. Seis[2] de estos candidatos están ya en ensayos de fase III, en la cual la vacuna se prueba en decenas de miles de personas para determinar su efectividad y los posibles efectos adversos, representando el último paso antes de ser elegible para aprobación por entes reguladores:

  • Moderna / NIAID mRNA-1273 (Estados Unidos)
  • University of Oxford / AstraZeneca ChAdOx1 nCoV-19 (Reino Unido)
  • Janssen Pharmaceutical Companies / Beth Israel Deaconess Medical Center  Ad26COVS1 (Israel)
  • Beijing Institute of Biological Products / China National Pharmaceutical Group (Sinopharm) BBIBP-CorV Inactivated vaccine (China)
  • Sinovac / Instituto Butantan CoronaVac (China / Brasil)
  • Wuhan Institute of Biological Products / Sinopharm Inactivated vaccine (China)

Sin embargo, lo que representa sin duda un gran avance científico, a nivel práctico debe tomarse con grandes dosis de cautela y realismo, por varias razones que se desarrollan a continuación.

  1. Gestión de riesgo. Llevar fases en paralelo podría dejar preguntas sin contestar con respecto a la eficacia y la seguridad de las vacunas. El proceso usual de desarrollo y producción de vacunas en pasos consecutivos no es casual. De esta manera se asegura que se prueban en humanos solo aquellos candidatos de vacunas que sean los más efectivos y seguros y que se administran en las dosis que minimicen los efectos adversos.

Por ejemplo, la fase pre-clínica para el primer candidato para vacuna mRNA-1273 desarrollada por la compañía Moderna, en colaboración con los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés), es el primer candidato probado en humanos fue realizada en paralelo a las fases clínicas tempranas[3]. La justificación para apurar esta importante etapa donde se establece la seguridad del fármaco, se basa principalmente en la urgencia global de la situación actual. También hay una justificación científica, ya que, varias de estas vacunas usan material genético viral en lugar de los tradicionales virus atenuados o inactivados, por lo que se espera que los efectos adversos sean menores.

  • Escalabilidad. Asumiendo que todo salga de la mejor manera y se logre encontrar el candidato ideal de vacuna contra SARS-CoV-2 – efectiva, segura y fácil de producir a gran escala – entre los seis candidatos que van más avanzados en la carrera, lo más temprano que se prevé que alguno de estos estudios en fase III concluya es Agosto 2021, aún si millones de dosis serán producidas meses antes.

Sería sin duda un gran logro, pero no el último obstáculo. El acceso a la vacuna para siete billones de personas no será inmediato. Algunos países ya han asegurado la compra de suficientes dosis de la vacuna para sus poblaciones tan pronto a través de la financiación de la investigación para su desarrollo. Algunos de estos países son Estados Unidos, China, Reino Unido, Alemania, España, entre otros[4].

  • Precio. Algunas empresas, como AstraZeneca han dicho que venderán inicialmente la vacuna sin hacer ganancias, pero otras, como Moderna han dicho que no la venderán a precio de costo.[5] Dado la esperada demanda masiva por la vacuna, es probable que cuando esté disponible la vacuna, tenga un precio inaccesible para muchos países.

Para garantizar el acceso justo y rápido a la vacuna contra SARS-CoV-2, la Organización Mundial de la Salud y GAVI – la Alianza para acceso a vacunas fundada por Bill and Melinda Gates Foundation – lanzaron en Junio 2020 la iniciativa COVAX (COVID-19 Vaccine Global Access Facility)[6].   Alrededor de 75 países que estarían financiando la adquisición de la vacuna con su propio presupuesto apoyarían a otros 90 países de menor ingreso a través de donaciones voluntarias para que puedan tener acceso a la vacuna[7].

  • Operaciones. Aún para los países que logren asegurar las dosis suficientes para toda su población lo antes posible, como podrían ser Estados Unidos o Alemania, el esfuerzo para su distribución a nivel nacional no será trivial[8]. Para cada países, este proceso Constituiría la campaña de vacunación más grande de la historia, requiriendo grandes niveles de planificación, coordinación, organización, supervisión y comunicación, características que se han evidenciado carentes en la mayoría de los países durante la pandemia.

En conclusión, la vacuna es sin duda la mejor opción para controlar la pandemia, pero no es cualquier vacuna ni cualquier forma de aplicarla. Debe ser segura, efectiva, accesible y distribuida de una manera justa y adecuada. Queda por verse si todas esas condiciones se logran cumplir en un tiempo prudente.

*Sara Benitez Majano, London School of Hygiene and Tropical Medicine

*Camelia Ilie, INCAE Business School

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.


[1] Tang, Jinling, Fei Yan, and Liming Li. “History and Development of Public Health.” Introduction to Public Health in China. Springer, Singapore, 2019. 13-44.

[2] https://vac-lshtm.shinyapps.io/ncov_vaccine_landscape/

[3] https://www.statnews.com/2020/03/11/researchers-rush-to-start-moderna-coronavirus-vaccine-trial-without-usual-animal-testing/

[4] https://www.hhs.gov/about/news/2020/07/22/us-government-engages-pfizer-produce-millions-doses-covid-19-vaccine.html

[5] https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/Brasil-prueba-la-vacuna-china-Coronavac-contra-la-Covid-19-20200721-0073.html

[6] https://www.gavi.org/sites/default/files/covid/COVAX-Facility-background.pdf

[7] https://www.who.int/news-room/detail/15-07-2020-more-than-150-countries-engaged-in-covid-19-vaccine-global-access-facility

[8] https://www.washingtonpost.com/health/2020/08/03/coronavirus-vaccine-distribution-confusion/