Por Danny y Frank Quirós *

Aún es pronto para determinar el impacto real de la pandemia causada por el Covid-19 en los mercados inmobiliarios de Centroamérica. Sin embargo, después de cinco meses se vislumbran varias hipótesis sobre el desempeño de esta industria para el corto y mediano plazo.

¿Qué sigue para el sector? ¿Cómo mantener la resiliencia de la que tanto se habla en tiempos de pandemia? En este artículo intentamos describir los retos y oportunidades para esta industria en la región.

Según los más recientes indicadores de Newmark Knight Frank Central America (NKF), el comercio minorista y la industria hotelera han experimentado las peores consecuencias producto de las restricciones de movilidad y distanciamiento social impuestas por las diferentes autoridades de salud de cada régimen.

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A pesar de que se pronostica una incapacidad de permanencia de muchos comercios, hasta ahora, no se ha registrado una desocupación excesiva de locales comerciales producto de la pandemia. Esta tendencia venía en aumento previa a la crisis por aspectos económicos y desequilibrios en la coyuntura comercial del mercado.

Incetridumbre

Los arreglos contractuales al corto plazo es lo que ha predominado durante los últimos 4 meses, como una medida de apoyo a los inquilinos por parte de los propietarios. Si bien es cierto que muchos locales han permanecido cerrados, no significa que estén desocupados o disponibles.

Durante los dos últimos meses, las compras en línea y las entregas a domicilio han venido a representar medidas emergentes para el sostén de las operaciones comerciales minoristas en una amplia variedad de actividades.

Para el mercado de oficinas en Centroamérica, la nueva demanda ha mostrado una consistencia en sus necesidades inmobiliarias, aprovechando las condiciones favorables para los usuarios, pero se pronostica una demora en la toma de decisiones basada en la incertidumbre.

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Al cierre de junio, tampoco se registró una salida importante de empresas en este mercado. El aumento en la disponibilidad obedece a elementos propios de cada economía y un predominio en la migración de empresas hacia inmuebles de mayor categoría y eficiencia.

El cambio

Durante los primeros dos meses de la pandemia, el teletrabajo vino a facilitar las necesidades operativas de muchas empresas. Hoy en día después de cinco meses, los resultados en la productividad de la fuerza laboral, así como los resultados emocionales en los trabajadores sugieren que las oficinas seguirán teniendo una participación importante en la demanda.

A pesar de que muchas empresas proyectan la reducción de costos relacionados con el arrendamiento de espacios empresariales, varios estudios indican que hay un gran porcentaje de trabajadores que desean volver a las oficinas a tiempo completo o bajo un esquema flexible.

En cuanto al sector industrial es importante destacar cómo las cadenas de suministro se están transformando y muchas grandes empresas norteamericanas están optando por el “nearshoring”, es decir, el asentamiento de operaciones industriales y logísticas en países más cercanos a sus clientes, en lugar de seguir apostando únicamente por Asia.

A diferencia de otros mercados, el comercio electrónico no ha generado todavía una demanda importante en Centroamérica para el manejo de inventarios correspondientes a las compras en línea. Pero se espera que durante los próximos meses se manifiesten estas necesidades.

* Danny Quirós es Market Research Director de NKF Central America, con más de 14 años de experiencia en el sector.

* Frank Quirós es Associate Director de NKF Central America. Quirós es consultor del sector corporativo en la región.

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