Por Rafael Vásquez *

Las condiciones que hoy se presentan en el mundo, paradójicamente, podrían beneficiar a Centroamérica, convirtiéndola en una de las principales zonas de cadenas de suministro. Y esto se debe, principalmente, a la oportunidad que brinda la reconfiguración del panorama comercial.

Esto, a pesar de que esta región es, sin duda, la excepción a la regla en casi todas las industrias. Sus peculiaridades multiplican la complejidad para darle una definición general. Sin embargo, a raíz de la pandemia por Covid-19, ha ido ganando protagonismo como una zona estratégica para los negocios.

La logística no es ajena a las características de la zona; sin embargo, la tarea de llevar el producto adecuado, en la cantidad requerida, en la fecha acordada y con la mejor relación de costo beneficio no es una labor sencilla. Factores geográficos, de infraestructura y políticas comerciales, retardan el proceso.

Le invitamos a leer: La transformación digital impulsa las cadenas de suministro

En medio de la pandemia y las presiones por parte del gobierno de Estados Unidos hacia su industria para reducir la dependencia de la manufactura asiática, esta región tiene una ocasión inmejorable para fortalecerse; algo urgente si se toman en cuenta las condiciones actuales de su economía. 

Impacto de la pandemia

Por ejemplo, de acuerdo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), durante este año, el impacto de la pandemia se verá reflejado en una disminución de su Producto Interno Bruto (PIB) a 26 billones de dólares, lo que equivale a la misma cantidad que registran El Salvador u Honduras por sí solos. 

También, el mismo organismo llamó a los gobiernos locales no solo a buscar financiamiento internacional de forma sostenible y evitar la evasión fiscal; sino también, a promover el comercio regional como formas de minimizar el impacto de la crisis sanitaria.

Algunos análisis estiman, por ejemplo, una “reconfiguración” del mundo de las cadenas de suministro en el que el modelo Norte-Sur pasará a sustituir al antiguo Oriente-Occidente. A su vez, hoy es un hecho que existe una disminución en la presencia de conglomerados norteamericanos en China.

Le invitamos a leer: La ‘nueva normalidad’ pone a prueba la logística

Desde nuestra experiencia, Centroamérica representa una zona de retos, pero también, de oportunidades. De ahí que la entrada paulatina de inversión alentaría la economía de los diferentes países de la zona y promovería la modernización de los diferentes eslabones de la cadena que ahí se encuentran.

Tecnología en las cadenas

A su vez, otras acciones apoyadas en el uso de nueva tecnología especializada que podrían acelerar la modernización de las cadenas de suministro son:

  • Visualización, a través del gemelo digital, de los diferentes escenarios que podrían resultar de los procesos dinámicos de ventas y planeación de operaciones, con un enfoque en las restricciones de la cadena, para obtener los insights que permitan tomar la mejor decisión en cuanto al desarrollo de estrategias que traigan mayor beneficio a la operación.
  • Aseguramiento de la disponibilidad logística, apoyada por Inteligencia Artificial (IA), la cual mediante algoritmos de machine learning y analíticas avanzadas, permite considerar rutas y medios alternativos, revisando costos e implicaciones en los acuerdos de distribución.
  • Mejoramiento de la visibilidad con los socios en la cadena.
  • Mantenimiento del foco en los indicadores externos y previsión de posibles disrupciones que alteren la operación.

Con todo, la proximidad geográfica con Estados Unidos, la juventud de su fuerza laboral y sus costos de producción competitivos, cierran la ecuación para que Centroamérica pueda convertirse en una de las capitales más importantes de las cadenas de suministro en el mundo.

* Rafael Vásquez es Vicepresidente Regional en LLamasoft

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.