La empresa farmacéutica Sanofi ha apostado por la igualdad de oportunidades dentro de su operación, así que en un 44% de posiciones de liderazgo están al frente de mujeres en la región Pacífico, América Central y el Caribe. De hecho, su meta para 2025 es que exista un equilibrio de género de 50/50, así lo describe Ana Argento, Gerente General de Sanofi Pasteur para Pacífico, América Central y el Caribe.

Para lograr sus objetivos en materia de equidad, en Sanofi se han creado programas de desarrollo de liderazgo para mujeres, implementando campañas internas a largo plazo sobre la importancia del equilibrio de género. Asimismo, han desarrollado una cultura laboral inclusiva para ayudar a los empleados a conciliar mejor la vida laboral y personal, nutriendo las necesidades y aspiraciones de nuestra fuerza laboral global.

“Sanofi reconoce que cada persona es única y cada familia es diferente, así que sus políticas deben reflejar las necesidades de cada colega. Queremos inspirar a las personas ofreciéndoles las mejores experiencias, y estas pueden venir de diferentes maneras” explica Argento.

Desde el 01 de enero de este año, Sanofi aplica una nueva política de licencia parental en los países donde opera en Latinoamérica, extendiendo el beneficio hasta 6 meses para todos sus colaboradores de tiempo completo, sin importar su género. El beneficio es válido para madres y padres de niños y niñas nacidos o adoptados. Esta medida marca un hito histórico, pues es la primera compañía de cuidado de la salud en Latinoamérica que ofrece este beneficio.

El fin de esta iniciativa es promover la igualdad de género, pilar de la estrategia global de Diversidad e Inclusión. Además, se busca facilitar una mejor participación parental en los primeros meses de la llegada de los hijos.

Hacer frente a una coyuntura

De acuerdo con la Gerente General, quien cuenta con 21 años de experiencia en el sector farmacéutico, dice que en Sanofi han unido fuerzas para desarrollar dos candidatas a vacunas para ayudar a prevenir y controlar el COVID-19.

La primera vacuna candidata está basada en una plataforma existente que se utiliza actualmente para producir una vacuna contra la Influenza comercializada en Estados Unidos. Se espera iniciar los ensayos clínicos en septiembre. “Si todo sale bien, podríamos estar solicitando la aprobación regulatoria de esta vacuna en el primer semestre de 2021. Una vez concluido este proceso, tendríamos una capacidad de producir hasta mil millones de dosis al año a nivel mundial”, advierte.

La segunda vacuna candidata se está desarrollando en colaboración con la empresa estadounidense Translate Bio. Esta vacuna está basada en una tecnología diferente conocida como ARN mensajero.  

El mayor compromiso para la empresa es hacer posible que la vacuna contra el COVID-19 sea accesible para todos, independientemente de su nacionalidad, concluye Argento.