(EFE).- Cansancio y un pequeño temblor en la mano son las aparentes secuelas que ha dejado la COVID-19 a Iris Sánchez, de 68 años, la primera paciente de la Clínica Post-COVID de Panamá, el único centro de este tipo en América Latina que abrió este jueves sus puertas en el país centroamericano, uno de los más afectados por la enfermedad en la región.

Sánchez, quien es funcionaria de la Caja del Seguro Social (CSS), contó a Efe durante su consulta médica en la novedosa clínica, que fue hospitalizada en julio por dificultad respiratoria.

“Tenía una saturación de oxígeno en sangre de 92 %”, cuando los valores normales son entre 95 % y 99 %, “y mucha tos”, precisó la sexagenaria.

La doctora Tania Chung realizó un examen físico a la paciente, que incluyó la medición de la temperatura, presión, auscultación y apuntó las observaciones en el historial clínico digital.

“Las pruebas y exámenes varían según el caso del paciente”, explicó a Efe la doctora Chung, mientras revisaba a la paciente ataviada con mascarilla y el uniforme de personal sanitario. 

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A su lado, Mitza Rodríguez, asistente médico, recababa datos y agendaba la próxima cita de Sánchez para dentro de dos semanas, para así observar si las aparentes consecuencias de la COVID-19 aumentan o desaparecen.

La clínica, única en la región: ¿qué hace y para quién?

Sánchez inauguró este jueves la primera consulta de la Clínica Post-COVID de Panamá, ubicada en uno de los edificios de la CSS en la capital, el primer y único centro de tratamiento integral para pacientes recuperados del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en América Latina, afirmaron a Efe fuentes de la institución.

“Esta es una iniciativa de la Caja del Seguro Social que busca tener un sistema de atención de los pacientes que hayan tenido COVID y hayan quedado con algún tipo de secuela”, declaró a Efe el director de la CSS, Enrique Lau Cortés.

La atención será multidisciplinaria ya que habrá “especialistas articulados en todas las áreas que se requiera, será funcional con médicos generales y familiares, además van a tener, entre otras cosas, técnicos para hacer pruebas de capacidad respiratoria, exámenes de laboratorio, entre otros”, dijo el directivo.

El plan es implementar más clínicas por todo el país en los edificios del ente público. Solo en Ciudad de Panamá está previsto instalar “tres o cuatro” más, aseguró una fuente sanitaria a Efe. 

Los pacientes que lo requieran contarán con un seguimiento a lo largo del tiempo, como es el caso de Sánchez, que deberá volver a principios de octubre para una nueva evaluación. 

Sánchez, orgullosa, comentó a Efe que desde esta semana ya será incorporada al trabajo y espera que el cansancio no aumente.

Salud mental, una de las grandes secuelas de covid

La salud mental ha sido una de las secuelas que ha dejado la COVID-19 en todo el mundo, junto con la dificultad de respirar, problemas neurológicos e inestabilidad al caminar, especificó Lau.

Las secuelas “en la salud mental pueden ser llanto fácil, insomnio, irritabilidad, incluso hay casos de intento de suicidio”, lamentó Lau. La clínica contará con expertos en salud mental para atender a los pacientes que hayan sufrido alguno de estos síntomas.

El médico infectólogo Darío Flores Figueroa, asesor en materia de la COVID de la CSS, recordó que “esta enfermedad afecta a un sinfín de órganos, no solo el pulmón, como el corazón, hígado o riñones”. 

Panamá, con 103.466 casos y 2.198 defunciones, es el país más golpeado por número de contagios en Centroamérica por la pandemia, pero cuenta con una de las tasas de letalidad más bajas de la región (un 2 %).

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