Por Esteban Carrillo *

El impacto económico del Covid-19 es sin precedentes. Podemos ver en toda Latinoamérica cómo los emprendedores y empresarios hacen lo imposible por sobrevivir, modificando sus modelos de negocio y cambiando sus propuestas de valor. Sin embargo, estos esfuerzos aislados necesitan una estrategia enfocada en una industria de avanzada a nivel nacional.

Inicia la disyuntiva. Incursionar en nuevos mercados o sectores son procesos costosos. Requieren inversión en infraestructura, rediseñar modelos de formación académica y profesional, inversión en certificaciones, desarrollo de capacidades técnicas entre otros elementos claves.

La batalla de priorización de recursos nos obliga a tener un enfoque al corto plazo, lo cual complica la ejecución de un plan de esta magnitud.

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Modelo colaborativo

El primer cambio obligatorio es que debemos tener claro que un solo jugador no va a cambiar el panorama. El gobierno por sí solo no puede generar esos cambios ante la falta evidente de recursos. Es un jugador fundamental, pero no el único jugador.

Se requiere de todo un ecosistema articulado y cohesionado para establecer una estrategia en conjunto que integre las necesidades del ecosistema, y así establecer acciones que dirijan ese esfuerzo.

El modelo de grupo empresarial es un modelo colaborativo ideal para el desarrollo de una estrategia en conjunto a largo plazo. El establecimiento de las prioridades a nivel empresarial, y determinar los canales de comunicación para que estas prioridades sean comunicadas a entes de gobierno y la academia son fundamentales.    

Un ejemplo de modelos colaborativos a través conglomerados empresariales se ha dado en Costa Rica.

En las últimas décadas del siglo XX, el modelo colaborativo en Costa Rica desarrollado por PROCOMER (Promotora de Comercio Exterior) se basaba en potenciar la capacidad de oferta de un bien (del campo de la agricultura) uniendo varios oferentes para satisfacer altas demandas de compradores a nivel internacional.

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Costa Rica, caso de éxito

El modelo de PROCOMER evoluciona para el siglo XXI, y se establecen modelos de colaboración basados en fortalecer o incursionar en nuevos mercados usando la diversificación de capacidades como elemento principal para establecer “una oferta país”. ¿Esta oferta puede ser conservadora en un inicio? Evidentemente lo será.

La diversificación de capacidades asegura captar las necesidades en toda la cadena de suministro y así priorizar los esfuerzos en aquellas áreas que vayan a generar un mayor impacto en el corto plazo, sin dejar de lado el involucramiento de los jugadores de alto impacto en el largo plazo (como la academia).

Así nacen los consorcios de manufactura avanzada en Costa Rica y el caso de éxito del sector aeroespacial. En los últimos 10 años, Costa Rica se ha convertido en un jugador relevante y muy bien posicionado en la cadena de suministro del sector aeroespacial.

Para el año 2010 dicho sector era un sector poco explorado por la industria Tica. No existían certificaciones, financiamientos, capacitaciones ni cualquier elemento que diera alguna luz de desarrollo en dicho sector.

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El impacto del Clúster Aeroespacial

Impulsados por la iniciativa del sector privado, en búsqueda de integración mundial en sectores dinámicos y de alto valor como el aeroespacial, hoy Costa Rica posee un Clúster de 34 empresas, donde una tercera parte de estas empresas poseen certificaciones aeroespaciales, incluyendo procesos especiales con lo que se puede establecer una propuesta de valor clara y definida.

En el caso del sector costarricense, esta propuesta de valor se basa en sistemas electromecánicos, software embebido y mantenimiento y reparación de aviones.

Las empresas del Clúster Aeroespacial en Costa Rica ya están impactando positivamente el Producto Interno Bruto (PIB) y están generando más de 3,000 fuentes de empleo. Parece poco, pero se logró incursionar en un mercado nuevo para el país, que deberá impactar a Costa Rica positivamente en las próximas décadas.

La crisis del 2020 nos está obligando a hacer cambios. Es el momento ideal para poder redefinir estrategias y propuestas de valor para los países en Latinoamérica. Por el contexto actual, ahora es el mejor momento para pensar en el futuro.

No debemos pasar por alto y tenemos que aprovechar estos casos de éxito de la región para pensar con optimismo. ¿Se puede desarrollar una industria de avanzada en un país en vías en desarrollo? Los Ticos han demostrado que si se puede.

* Esteban Carrillo, Director Ejecutivo del Clúster Aeroespacial de Costa Rica, ente que potencia necesidades y oportunidades para el sector.

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