La manufactura busca una segunda oportunidad tras la crisis del nuevo coronavirus. Las zonas francas representan una opción para impulsar las exportaciones y reactivar la actividad económica de República Dominicana.

En el país hay 711 empresas aprobadas para operar en 75 parques industriales bajo esta modalidad:

“A pesar de todas las bondades que tenemos, creemos que podemos dar más y consolidar junto al Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) y el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) grandes planes con resultados en poco tiempo”, afirma Federico Domínguez, presidente de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona).

Sin embargo, la crisis sanitaria retrasó la agenda para impulsar el desarrollo de la industria de manufactura, que el año pasado exportó un total de 6,263 millones de dólares (mdd), que representaron el 56% de las exportaciones totales del país.

República Dominicana es una de las naciones con mayor movimiento comercial de América Latina, seguida por Costa Rica, cuyo monto ascendió a 5,717 mdd en 2019, y Puerto Rico, con 5,000 mdd, indican datos de Adozona.

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La pandemia representó un duro golpe para las exportaciones de República Dominicana.

Caída en manufactura

Durante la pandemia, la actividad manufacturera se paralizó casi por completo, ductivo, con una baja de casi 40% de sus exportaciones.

Según Adozona, en el primer semestre de este año el movimiento comercial disminuyó un 12% aproximadamente y se perdieron alrededor de 37,700 empleos. Domínguez señala que un gran reto es lograr que la industria pueda obtener la mayor parte de sus insumos y materia prima en el país.

Hoy impulsan un proyecto con la Asociación de Industrias de la República Dominicana y el Banco Interamericano de Desarrollo para convertir a las micro, pequeñas y medianas empresas en proveedoras.

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Por más inversión extranjera

La meta es crear 100,000 nuevos empleos en los próximos cuatro años y aumentar las exportaciones a doble dígito en igual periodo. Para lograrlo urge tener costos competitivos y que los procesos sean más ágiles para atraer mayor inversión extranjera.

“Estamos trabajando para convertir a la República Dominicana en el gran hub de manufactura y servicios de Latinoamérica”, afirma Domínguez.

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