El crecimiento de las exportaciones, la mejora en el panorama laboral de los compatriotas en Estados Unidos y el aumento de las remesas son señales positivas que muestran que el país ha comenzado su recuperación económica, consideró ayer la ministra de Economía, María Luisa Hayem. 

A inicios de julio pasado, varias proyecciones adelantaron que este año el PIB de El Salvador tendría una caída de entre -6.5 % y -8.5 %. 

El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) advirtió incluso que El Salvador será el país con la mayor pérdida de crecimiento económico de Centroamérica a causa del covid-19.

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De acuerdo con un estudio de dicho instituto, esa previsión se basa en la diferencia entre la estimación de crecimiento inicial hecha por las autoridades para este año (2.5 %) y la nueva proyección de caída debido a la pandemia (-7.5 %).

Con todo, Hayem expresó que se espera que la caída (del PIB) sea lo más baja posible, aunque aclaró que el dato se sabrá hasta el próximo informe que emita el Banco Central de Reserva (BCR) a finales de septiembre. 

El gobierno basa su optimismo en que el desempleo en Estados Unidos va en disminución, lo que ha permitido que muchos compatriotas recuperen sus empleos y haya un incremento en las remesas para las familias salvadoreñas.

“Eso para El Salvador es una muy buena noticia, ya que las remesas representan más del 20 % del Producto Interno Bruto (PIB) y es lo que permite que nuestras empresas sigan produciendo y el sector informal siga activo”, expresó la titular de Economía.

Con información de La Prensa Gráfica

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