Las pequeñas y medias empresas (Pymes), así como las microempresas resienten el efecto negativo del COVID-19, debido a la pérdida de empleos y al menor número de horas trabajadas por parte del personal, así lo considera el presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR), Julio Castilla.

“Cuando se presentó el primer caso de COVID-19 en Costa Rica (marzo), la economía ya tenía un gran ‘resfriado’ debido a que tenía una tasa de desempleo de 12% y un déficit fiscal del 7%. El país pasa una situación complicada y luego llega la pandemia del COVID-19”, agrega.

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El ascenso en la tendencia de personas sin empleo va en franco crecimiento, una muestra de ello es que la tasa de desempleo llegó a 24.4% en el trimestre comprendido entre mayo, junio y julio de 2020, lo que refleja la afectación del mercado laboral debido a la crisis sanitaria por la pandemia del COVID-19, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del INEC la población desempleada en el trimestre fue de 557,000 personas, para un aumento de 270,000 comparado con el mismo periodo del año anterior, o lo que es lo mismo un incremento de 12.9 puntos porcentuales.

“En Costa Rica está la estrategia del martillo y la danza, pero en julio nos dieron un mazazo de tres semanas cerrados, el sector comercial se vio afectado, por lo que esperamos un desempleo entre 25 y 26%”, explica el titular de la CCCR.

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El presidente de la CCCR explica que hay más de 160,000 personas que tienen una disminución en su jornada o pagos disminuidos. “Las empresas redujeron los salarios y otros que no despidieron. Además, hay subempleo. De los 2.2 millones de la fuerza laboral entre formal e informal, la mitad se encuentra afectada”, añade.

Castilla detalla que en julio se reportaron 135,000 empleos afectados en el sector comercio, de los cuales 35,000 se perdieron, mientras que 67,000 reportaron una reducción de salarios y 36,000 personas registraron un cese en usos sueldos.

Costa Rica cuenta con 73,000 empresas, de las cuales 18,200 forman parte del sector comercio, el 73% de estas entidades económicas tiene uno de cinco empleados, mientras que un 25% tiene más de 30 empleados.

Aunado al desempleo, los ingresos fiscales a agosto del 2020 cayeron 11,54% en comparación con el mismo periodo del 2019, con una disminución en los recursos que obtuvo el Estado por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el de renta y los combustibles.

El director de Tributación, Carlos Vargas, explicó que la disminución reflejada es producto de la crisis económica provocada por la pandemia del COVID-19 en el país.

Asimismo, el presidente de la CCCR cuenta que el organismo a su cargo destaca que el gremio comercial ha presentado diferentes propuestas al gobierno y al Congreso local con el objetivo de que para la flexibilización de las jornadas laborales como en los créditos.

En fechas recientes, el gobierno costarricense solicitó un préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de sortear de mejor forma la crisis que ha generado la pandemia.

El presidente de la Cámara de Comercio mostró su inconformidad con la iniciativa del gobierno de impulsar más impuestos y pidió voltear la mirada hacia el gasto público.

“Consideramos que se deben tomar acciones concretas y profundas en la reducción del gasto público, que permitan mejorar la competitividad del país. Para ello, se deben eliminar privilegios, así como simplificar el aparato estatal, conformado por más de 322 instituciones”, expuso.

Al 22 de setiembre el país registra 1,087 casos nuevos de COVID-19, de los cuales 219 son por nexo epidemiológico y 868 por laboratorio, para un total de 66,689 casos confirmados, con un rango de edad de cero a 100 años. Se trata de 31,688 mujeres y 35,001 hombres, de los cuales 53,912 son costarricenses y 12,777 son extranjeros.