Por Paulina Campos Villaseñor

La pobreza extrema en América Latina ha disminuido como resultado de programas sociales innovadores, una mayor diversificación económica y las ganancias del comercio internacional. Sin embargo, el combate a la pobreza en la región es un tema no cerrado.

Aunque en promedio, el nivel de pobreza extrema en la región ha bajado a niveles del 10%, no se puede hablar de desarrollo económico sin medir la desigualdad. Es en este rubro donde América Latina enfrenta el mayor de sus retos. Se considera la región más desigual del mundo. De acuerdo a un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicado en diciembre del 2019, el 10% de la población en América Latina concentra casi el 40% del ingreso.

El índice de Gini es la forma más común para medir la desigualdad en un país. Este índice mide la concentración de los ingresos entre los habitantes y puede tomar un valor entre cero y uno; cero es la máxima igualdad y uno la máxima desigualdad.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

En 30 años, de acuerdo al Banco Mundial los países que más han bajado la desigualdad en la región son El Salvador, Bolivia y Guatemala. Ahora, esto no necesariamente se debe a una mayor redistribución del ingreso, en estos casos se explica por cambios en el mercado laboral derivados de la reducción en términos reales de los ingresos más altos (segmento con mayor nivel de educación). Esto no refleja un mayor desarrollo económico. Otros países, como Uruguay, sí han logrado una disminución de la desigualdad, a través de programas sociales universales redistributivos, producto de una reforma fiscal y laboral.

Sigue la mejor información de Negocios en Forbes México

El rostro más crudo de la desigualdad es la falta de acceso a los servicios: salud, educación y vivienda. Hoy más que nunca esta desigualdad se ha hecho visible y puede agudizarse. El índice de letalidad del COVID-19 ha sido significativamente más alto en las regiones de menores ingresos y sin acceso a servicios de salud. En México, la letalidad por COVID-19 en los municipios con mayores niveles de pobreza es de casi el doble.

Sigue la información de la pandemia de coronavirus y su impacto en la economía

Ahora, no solo la región enfrenta el reto de la desigualdad, sino el posible retroceso en lo alcanzado en términos de pobreza extrema en más de 30 años. Derivado de la pandemia, se estima que 20-30 millones de personas de la región caigan en pobreza extrema. Será necesario reinventar el modelo de desarrollo de la región con un enfoque más humano, garantizando el acceso a servicios de salud y educación para los más vulnerables.

*Líder Covid-19 del Tecnológico de Monterrey

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.