EFE.- El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, comenzará este martes mesas de diálogo con sectores, pero aún no convoca al grupo que mantiene bloqueos en carreteras como protesta contra la intención del Gobierno de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1.750 millones de dólares y subir impuestos.

Alvarado informó este martes que tendrá cuatro sesiones de una “intensa jornada de diálogo, propia de nuestra tradición democrática y de paz”.

“Cualquier sector que respalde las vías institucionales tiene las puertas abiertas para trabajar sus temas específicos. Es momento de que las diferentes voces que creen en la democracia y aman este país, se pronuncien”, expresó Alvarado en un comunicado.

La Casa Presidencial detalló que el mandatario se reunirá con el Movimiento Solidarista, con el Consejo de Mujeres, el Consejo Nacional de Cooperativas, y finalmente con el presidente del Congreso, Eduardo Cruickshank, y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Cruz.

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Alvarado no se ha referido a una carta de condiciones enviada por el “Movimiento Rescate Nacional”, que organiza las protestas en las calles desde el pasado miércoles y que es liderado por el exdiputado y excandidato presidencial, José Miguel Corrales, y el exdiputado Célimo Guido, entre otros.

Este grupo envió el lunes una carta al Gobierno en la que establece requisitos para sentarse a dialogar como que el presidente descarte por completo acudir al Fondo Monetario Internacional en lo que resta de su mandato, que no contemple la venta de activos ni más impuestos.

Además, este grupo exige una mesa bilateral, con la presencia de un garante la Iglesia Católica, que el sitio de reunión no sea la Casa Presidencial, que la negociación tenga presencia de la prensa y que no haya consecuencias penales ni sanciones de otro tipo contra los manifestantes.

Para este martes está previsto que los bloqueos de carreteras continúen y habrá una manifestación de sindicatos en la capital.

El pasado domingo Alvarado anunció en una cadena de televisión que abrirá un diálogo nacional y que descarta la propuesta presentada a la opinión pública sobre una eventual negociación con el FMI.

Si embargo, las protestas se mantienen con bloqueos de carreteras, pues según los dirigentes del movimiento es necesario que el mandatario firme un documento en el que se comprometa a no acudir al FMI en los 19 meses que restan de su mandato.

La propuesta de negociación con el FMI que impulsaba el Gobierno se tornó inviable desde un inicio cuando varios partidos políticos expresaron su rechazo, pero no fue hasta el domingo, luego de comunicados oficiales de las principales bancadas del Congreso y tras 5 días de bloqueos de carreteras, que el presidente Alvarado desistió.

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El 80 % de la propuesta para acceder a los fondos del FMI estaba basada en impuestos. Creaba un impuesto a las transacciones bancarias y la renta global, y además aumentaba el de la renta y el de los bienes inmuebles.

El restante 20 % correspondía a recortes del gasto público mediante la fusión de instituciones y la venta de dos activos: la Fábrica Nacional de Licores y el Banco Internacional de Costa Rica.

Esta iniciativa apareció a menos de dos años de que el Congreso aprobó una polémica reforma tributaria impulsada por el Gobierno de Alvarado y en momentos en que la economía del país se ha deteriorado aún más con la crisis causada por la pandemia de la COVID-19.

Las proyecciones oficiales indican que este país cerrará el 2020 con un déficit fiscal del 9 % del Producto Interno Bruto (PIB), una deuda acumulada del 70 % del PIB y una caída del 5 % de su economía.