Por Narciso Casado Martín

Son la gran apuesta de futuro de la Región Iberoamericana, especialmente en estos difíciles momentos. Representan un 3% del PIB Mundial, dan empleo a 29.5 millones de personas en el mundo, más de lo que aportan sectores como el de las telecomunicaciones.

Los ingresos de estas industrias ascienden a 2,25 billones de US$, más que el total de la industria automovilística de Japón, Estados Unidos y Europa. Su aportación en Iberoamérica va del 2% del PIB en Chile a más del 10% en Brasil.

Industrias que han llegado para quedarse con nosotros y que ayudarán mucho en la recuperación económica y social tras el COVID.  Basadas en 7 pilares, según la definición de su creador e impulsor desde Colombia, el viceministro de la Creatividad y Economía Naranja, Felipe Buitrago: información, instituciones, industria, infraestructura, integración, inclusión e inspiración.

“El conjunto de actividades que de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por su contenido de propiedad intelectual”. (Felipe Buitrago)

  • Sobre todo inclusión.

Recordaban los expertos recientemente en un foro, organizado por el Consejo de Empresarios Iberoamericano-CEIB, la Secretaría General Iberoamericana-SEGIB y por la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios-FIJE, bajo el lema “Economía Naranja. Visión en Iberoamérica de la Economía Creativa”, que debemos conectar cualquier lugar que pueda conectarse y no lo esté todavía.

Cuando apostamos por la cultura, lo hacemos también por los ciudadanos, por la convivencia, y la paz social. Nos actualizamos y reinventamos -por ello una de las “i” tiene mayor trascendencia: la de inclusión- y también lo hacemos por la retención de talento en nuestras sociedades.

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Industrias teñidas de naranja, color asociado a la cultura, la creatividad y la identidad, y también un tono que representa juventud, vitalidad, serenidad y perfección. Industrias que pueden definirse con conceptos como la diversificación, la conversión del talento en prosperidad, de ideas transformadas en productividad, de habilidades y de ingenio.

  • Inversiones y marcos fiscales, apuesta decidida.

En el desarrollo de estas industrias, la hoja de ruta pasa por inversiones decididas, revisión de políticas públicas y marcos fiscales que las apoyen.

Cada vez que hablamos de economía naranja, lo hacemos de trabajos de mayor calidad, de bienes y servicios de gran valor añadido. Y lo hacemos de creatividad e imagen, digitalización, diseño, calidad, innovación, comercio electrónico y sostenibilidad, y de refuerzo de las cadenas de valor.

Economía naranja y su importancia en la internacionalización de las empresas, y en su competitividad. En España, sólo en el ámbito audiovisual se ha producido un crecimiento de las exportaciones del 300%, la tasa de cobertura en los últimos 5 años ha pasado del 25% al 75%. En la industria editorial existen 9000 empresas exportadoras.

  • La receta: unidad y solidaridad

Debemos continuar defendiendo e impulsando marcos normativos que fomenten nuevas realidades como la economía naranja, en una clara apuesta por estas industrias intangibles que reflejan la creatividad a través de la innovación. 

Las instituciones públicas y privadas tenemos que colaborar estrechamente y hacernos eco de cuantas iniciativas surjan en esta línea, y apoyarlas firmemente. “Ya conocemos la receta: información unidad, solidaridad, compromiso y resiliencia para hacer más Región, para hacer Más Iberoamérica, teñida también de naranja, por qué no….

*Secretario Permanente Consejo de Empresarios Iberoamericanos-CEIB

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