Reuters.- La UE debe enfrentarse a Rusia cuando viola las normas internacionales, dijeron el jueves los ministros de Asuntos Exteriores de Francia y Alemania, añadiendo que la decisión de imponer sanciones por el envenenamiento del opositor Alexei Navalni no significa el fin del diálogo con el Kremlin.

Francia y Alemania habían indicado el miércoles que propondrían ante la Unión Europea la aplicación de sanciones contra determinados ciudadanos rusos tras no recibir respuestas creíbles de Moscú sobre el caso Navalni.

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Varios gobiernos occidentales han dicho que Moscú, que niega estar detrás del envenenamiento del opositor ruso, debe colaborar con la investigación o atenerse a las consecuencias.

Debemos ser muy claros: dialogar con Rusia no significa hacerle un favor“, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, en una conferencia sobre seguridad en Bratislava (Eslovaquia).

“No significa abandonar nuestra ambición de construir un continente pacífico. Al contrario, significa defender esa ambición… preparándose para jugar duro cuando sea necesario”, agregó.

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Su homólogo alemán, Heiko Maas, subrayó la misma idea.

Necesitamos ser capaces de jugar duro, pero al mismo tiempo nunca debemos dejar que el diálogo se detenga“, apuntó Maas. “Necesitamos a Rusia para resolver los conflictos en Siria, en Libia y en Ucrania”, recordó.

Está previsto que el próximo lunes los ministros de Asuntos Exteriores de la UE respalden las sanciones contra Rusia, aunque éstas no se aprobarán de inmediato.

La decisión y la rapidez con la que las dos principales potencias europeas han acordado tomar medidas contra el Kremlin sugieren un endurecimiento de la diplomacia del bloque hacia Moscú, que el miércoles aseguró que ya no consideraba posible mantener la normalidad en las relaciones con Berlín y París.

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El presidente francés, Emmanuel Macron, ha intentado reducir las distancias entre Rusia y Occidente desde su llegada al poder, en 2017, con la esperanza de conseguir la ayuda de Moscú para resolver algunas de las crisis globales más importantes.

Sin embargo, sus esfuerzos por lograr un mayor diálogo entre las dos partes han molestado a otros Estados miembros de la UE, que argumentan que el Kremlin ha hecho poco porque mejoren las relaciones.