La fundadora de la Sociedad Amigos de los Niños, Sor María Rosa Leggol, murió este viernes a los 93 años, después de un quebranto de salud que le mantuvo hospitalizada durante varias semanas, informaron fuentes médicas.

Uno de los galenos indicó que la religiosa hondureña, quien de hecho había sido desahuciada en los últimos días, falleció hacia las 09:24 hora local.

El miércoles, el cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez procedió a la extremaunción de Sor María Rosa, quien en julio contrajo la covid-19, enfermedad que había superado, pero a mediados de agosto fue diagnosticada con encefalopatía hepática, entre otras dolencias.

La periodista Maribel Rosales, una de los muchos hondureños que fueron atendidos en las Aldeas SOS de la Sociedad Amigos de los Niños, dijo que el estado de salud de Sor María Rosa se agudizó en la última semana y que eran pocas las esperanzas de vida que tenía.

“Ella era mi madre”, expresó Rosales muy consternada por el deceso de una las personas más altruistas que ha tenido Honduras.

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Esta semana, aunque se esperaba un desenlace negativo, se multiplicaron los mensajes de solidaridad y oraciones abogando por la recuperación de Sor María Rosa, quien nació el 21 de noviembre de 1926.

Juan Orlando Hernández lamentó su fallecimiento

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, lamentó su fallecimiento en la red social Twitter, en el que dijo: “En paz descanse la amiga de los niños y de los necesitados, Sor María Rosa. En medio de la tristeza, también sentimos el orgullo de que Honduras haya tenido una hija excepcional como ella, cuyo ejemplo de generosidad debemos imitar”.

Los restos de la religiosa serán llevados a la basílica menor de Suyapa, en el extremo oriental de la capital hondureña, donde el cardenal Rodríguez oficiará una misa y hacia las 17:30 horas (23:30 GMT) será sepultada, bajo rigurosos protocolos sanitarios por la pandemia de covid-19 que desde marzo se comenzó a propagar en el país.

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Por su dedicación a los niños y diversas obras sociales, a Sor María Rosa, enfermera de profesión, quien a temprana edad quedó huérfana, también le decían la “Madre Teresa de Centroamérica“.

Los hábitos religiosos, como “Hermana de la Orden de San Francisco“, los recibió el 13 de junio de 1949, en el convento de San José, de Milwaukee (EE.UU.).

Fundación de la Sociedad Amigos de los Niños

Su situación de huérfana le motivó a promover hogares dignos para niños pobres víctimas de todo de tipo de abusos y en alta vulnerabilidad.

En 1966, con el apoyo de otras personas, fundó la Sociedad Amigos de los Niños, en cuyos centros en varias regiones del país han sido atendidos miles de menores, de los que muchos ahora son profesionales universitarios.

En junio de 2019, al conmemorar sus 70 años de vida religiosa, dijo que le dolía Honduras, que su país era pequeño y que entre todos lo podían cambiar con la ayuda de Dios.

También reiteró su repudio contra los que atentaban contra los niños hondureños, porque son “el presente y futuro del país“. 

Sobre su labor humanitaria, Sor María Rosa decía que lo hizo porque “Dios me mandó a eso” y que quienes recibieron su apoyo “No me deben nada. Ellos lo que tienen que hacer es extender esa misericordia con el que topa, adonde van”. 

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