Por Andrés Echandi

Mucho se ha hablado del “nuevo normal” que vivimos, en específico el vivir a distancia: estudiar, trabajar, consumir, y divertirnos por medio de dispositivos tecnológicos. A medida que los países flexibilizan sus protocolos para mitigar el contagio, cada vez aumenta el rol de la tecnología para ayudar a que el proceso de reapertura sea seguro y eficaz.

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COVID-19 también ha puesto al frente y al centro la importancia de la economía colaborativa en el proceso de reactivación. Este concepto ha existido por décadas, antes conocido como trabajadores “freelance”, o empleo por contrato. La Cuarta Revolución Industrial — la tecnológica, o el Internet de las Cosas — nos armó con poderosas herramientas de productividad, y de la noche a la mañana profesionales en diversos sectores están capacitados para trabajar desde donde quieran y cuando quieran, incluyendo a empleados con contrato fijo, contratistas independientes, jefes propios y otros.

CRISIS COMO OPORTUNIDAD

El impacto de la crisis es innegable. Cada día los titulares avisan de cierres de comercios y tasas de desempleo en alza en toda la región. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OTI), Latinoamérica y el Caribe marcan un récord histórico de 41 millones de desempleados como consecuencia de la pandemia del Covid-19. Los retos para los comercios y las personas son reales, pero nuestra historia como una sociedad resiliente indica que tenemos las de vencer. Ahora, con las posibilidades que la tecnología representa, las personas están empoderadas a aprovechar alternativas no antes disponibles para “buscárselas” y aportar a la reactivación económica. Ejemplo: plataformas como Uber, Uber Flash y Uber Eats aprovechan la innovación para apoyar las comunidades en donde están presentes, brindando apoyo a personas que pierden empleo debido a la emergencia, poniendo en sus manos una oportunidad para generar ingresos adicionales como socios conductores o socios repartidores, ayudándolos a salir de la crisis.

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Día tras día estos trabajadores independientes salen a la calle a brindar servicios esenciales como movilizar a las personas a sus lugares de trabajo, a instituciones médicas, o donde sus seres queridos; a movilizar paquetería importante y, en el caso de Uber Eats, mantener a los restaurantes conectados con sus clientes, ampliando canales de ventas para las PYMEs locales.

¿MODELO DEL FUTURO?

En el contexto de lo que los países están viviendo, los trabajadores independientes — empoderados por la tecnología — impulsan la reactivación de las economías. Con su labor sientan los principios de la economía colaborativa como base para el futuro del campo laboral. La tecnología, la transformación digital y los trabajadores independientes son algunos de los protagonistas que dan forma al nuevo modelo de trabajo.

La pandemia ha traído consigo una oportunidad en la comunidad empresarial en el que el valor y calidad de la economía colaborativa es esencial no solo para salir de la crisis, sino también para forjar un mejor futuro.

*Es director general de Uber para la Región Andina, Centroamérica y Caribe.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.