Por Martín Otazua *

La inteligencia artificial ocupa un lugar trascendental en la evolución tecnológica y el desarrollo de las economías del mundo. Contar con instrumentos computarizados que faciliten el trabajo de personas y organizaciones reduce tiempos y simplifica procesos.

Se conoce como inteligencia artificial, la capacidad de un sistema computarizado para imitar funciones cognitivas que los humanos asocian a otras mentes humanas, entre estas capacidades está aprender, resolver problemas y percibir.

Durante el último año, la sistematización de procesos ha evolucionado y cada vez más compañías en el mundo están optando por adquirir equipos que les permitan ser más eficientes en sus trabajos.

Estas tecnologías de aprendizaje automático permiten procesar datos, detectar patrones y acumular información, entre otras cosas. Su inclusión en la nueva normalidad que enfrenta el mundo significa un gran paso en la era moderna y ahora ocupan espacios que se están volviendo indispensables.

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Su uso cotidiano

Desde el monitoreo de temperatura en la entrada de un centro comercial, la identificación de una huella al marcar el ingreso al trabajo y el reconocimiento de rostros en los aeropuertos, la inteligencia artificial está cada vez más involucrada en la vida cotidiana.

Se cree erróneamente que los dispositivos automatizados fueron creados para sustituir el trabajo humano, sin embargo la mayoría de empresas que elaboran este tipo de tecnologías lo hacen pensando en reducir tiempos y obtener mejores resultados.

Un claro ejemplo del aporte de esta tecnología desde hace ya varios años es el uso de cámaras térmicas.

Empresas con presencia a nivel mundial como Dahua Technology desarrollaron un algoritmo altamente preciso que permite monitorear simultáneamente un grupo de personas, incluso a tres metros de distancia.

Con el avance de la pandemia del coronavirus (Covid-19), los procesos que reducen el contacto entre personas se volvieron más valiosos y muchas compañías comenzaron a familiarizarse con el término “inteligencia artificial”.

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En la medicina

La lucha contra la pandemia también ha permitido el desarrollo de robots, que reducen el contacto entre pacientes contagiados y el equipo médico e incluso hay compañías que los utilizan para hacer entregas o dispensar desinfectantes en espacios públicos.

El análisis de resultados, el rastreo de casos de coronavirus y contactos se automatizaron en varios países del mundo dando la posibilidad de conocer el avance del virus casi en tiempo real.

Gracias a las tecnologías que mencionamos, el mundo siguió funcionando pese a las restricciones de la pandemia, el comercio pudo reactivarse y los gobiernos pudieron optar por nuevas alternativas para tener un mejor control y seguridad en sus espacios.

La inteligencia artificial debe ser vista como una oportunidad y no como un desafío del mundo moderno. Representa un cambio en la forma de hacer las cosas, es una oportunidad para seguir abriendo la puerta para dar paso a esta nueva era.

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* Martín Otazua, gerente de Marketing de Dahua Technology Latam, es el encargado de desarrollar la estrategia de identidad de la marca en todo el continente.