Por: José Manuel Páez Borrallo*

Como salido de la nada, un microorganismo puso en jaque al mundo. Nos obligó a aislarnos y en el sector educativo, nos llevó a replantear los modelos de enseñanza-aprendizaje y con ello, la movilidad académica.

Una encuesta realizada por Times Higher Education a rectores de todo el mundo reveló que los intercambios estudiantiles cayeron entre 25 y 75%. También el Centro de Educación Superior Global calcula que la movilidad escolar podría tardar hasta cinco años en recuperarse de los efectos de la pandemia.

En temas de movilidad académica, en julio pasado representantes de más de 30 universidades en el mundo fuimos convocados por la IE University, en España, para reflexionar y debatir sobre los nuevos retos que nos plantea la movilidad académica internacional en tiempos de pandemia.

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De esta forma, académicos de Argentina, Canadá, España, Chile, China, Estados Unidos, Francia, Japón, Líbano, Países Bajos, Qatar, Reino Unido, Sudáfrica, México y otras naciones, intercambiamos opiniones y emitimos la declaración conjunta: “La movilidad en educación superior como catalizador de resiliencia y renovación”.

Reafirmamos la importancia que la movilidad académica internacional ha tenido a lo largo de la historia, así como el impacto de la colaboración internacional y los intercambios académicos en el desarrollo de investigaciones, que han impulsado grandes avances en disciplinas científicas, tecnológicas, sociales y empresariales.

Educación a distancia

Si bien nuestra experiencia en el Tec en cuanto a educación a distancia, fue fundamental para la migración de nuestras actividades en línea, este modelo digital ha evolucionado tecnológica y académicamente, a través de la iniciativa “TEC Global Learning”, hasta llegar a un buen número de los más de 600 socios internacionales del Instituto.

En este modelo, alumnos y profesores propios e internacionales, desarrollan interacción sin movilidad, es decir, tienen la posibilidad de compartir y discutir conjuntamente puntos de vista y experiencias regionales y globales, con apoyo de tecnologías y métodos didácticos, en formatos síncronos específicos como “Global Classroom” y “Global Week”.

La actual pandemia es uno de los desafíos más complejos para la educación superior y ha estimulado la trasformación de los modelos educativos. Las circunstancias adversas nos han dado la oportunidad de rediseñar la interacción y con ello la movilidad virtual, a fin de hacerla más inclusiva y sostenible.

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La pandemia aún no termina

Seguimos adaptándonos a un nuevo formato digital inmersivo, en donde el encuentro, el diálogo, la colaboración y el trabajo en equipo entre organizaciones e instituciones educativas internacionales, serán un complemento permanente a la movilidad.

Esta crisis ha motivado al mundo educativo superior a encontrar soluciones inmediatas para continuar la labor académica en todos sus planos. Nos ha demostrado que los formatos virtuales de interacción, cuando ajustamos la tecnología, tiempos y guiones docentes de manera adecuada al mundo digital, nos permiten desplegar otro tipo de internacionalización desconocida o no urgente en nuestras relaciones pre-pandemia.

Apostemos, por tanto, por la movilidad en casa o remota como complemento post-pandemia de nuestra oferta internacional de movilidad presencial. Nos permitirá a todos, sin excepción, extender nuestras fronteras, ampliar la frecuencia de interacción internacional y compartir y valorar modos y culturas diferentes a las propias.

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*José Manuel Páez Borrallo es actual Vicerrector de Internacionalización del Tecnológico de Monterrey.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.