Posiblemente muchos de ustedes asocien los términos ‘moda’ y ‘tendencia’ a la industria del vestir, lo cual no es incorrecto, ya que esa industria utiliza mucho estas terminologías. No obstante, su aplicación es mucho más general y una de las herramientas más importantes para la construcción de escenarios y planificación estratégica.

Es vital no confundir moda con tendencia. Una moda se caracteriza por un crecimiento exponencial de forma inicial, pero también por una rápida caída. Ejemplos hay miles. Nunca falta algún tema musical del verano que todos bailamos y cantamos, pero que al poco tiempo olvidamos tanto a la canción como al cantante.

Una tendencia, por el contrario, es algo que vino para quedarse. No siempre, tiene la misma fuerza inicial que una moda, pero perdura en el tiempo. Muchas veces, algunas modas se transforman en tendencias.

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La importancia

¿Por qué esto es importante para nuestras estrategias? Básicamente porque en los cambios de tendencias se esconde el famoso “espacio de oportunidad”.

Saber que todo cambia ya no es ninguna novedad, el desafío entonces pasa por interpretar los cambios e intentar potenciar nuestro negocio: antes, mejor y más rápido que nuestra competencia.

Por otro lado, al prestar atención a las tendencias podemos observar que una situación actual muy negativa puede mejorar mucho a futuro, como producto de cambios en alguna variable.

Por ejemplo, y para aplicarlo a la realidad actual, hoy una de las industrias más golpeadas es la de viajes y turismo. Si uno comete el error o tentación de proyectar el estado actual seguramente el futuro será, al menos, sombrío.

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Lectura de escenarios

Sin embargo, hay muchos indicios y tendencias que marcan que lo que hoy es oscuro puede cambiar mucho en la pospandemia por la necesidad de la gente de recuperar el tiempo perdido.

Un reciente estudio realizado por la consultora GrupoSet entre 500 ejecutivos de 10 países arrojó que el 90% tiene planificado realizar más de un viaje con su familia o de trabajo.

Más ejemplos pueden observarse en otras crisis, como la de los ataques del 9/11. Previo a este suceso, el comercio aéreo era de aproximadamente 1,500 millones de pasajeros anuales. En los meses siguientes al atentado cayó a un 10% de ese número.

Los escenarios eran, en su mayoría, pesimistas. No obstante, con la vuelta de la confianza a volar el negocio de los viajes vio un crecimiento como nunca y, tan sólo cinco años después, el numero de viajes llegó a los 4,500 millones de pasajeros por año.

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Radar de tendencias

Un ejercicio muy simple y práctico es el que llamamos radar de tendencias. Requiere de buenas fuentes de información y, si es posible, analistas. Aunque en la mayoría de los casos, los directores cuentan con el olfato y experiencia como para poder realizarlo.

El ejercicio consiste en determinar 10 variables críticas de la industria en un círculo y asignar un número de 0 a 10 a cada una. De 0 a 5 significa que se cree que esa tendencia se verá afectada a futuro. El 5 es neutro, todo seguirá igual. De 5 a 10 significa que se potenciará.

Es muy recomendable hacerlo en equipos interdisciplinarios y luego juntarse y ver los resultados tratando de llegar a un consenso lo más objetivo posible.

Al terminar podrán observar con mayor claridad dónde poner foco y revisar sus estrategias actuales y determinar por dónde deben ir los cambios, inversiones, etc.

Dicen que la suerte consiste en estar preparados para aprovechar las oportunidades. Las oportunidades siempre están escondidas detrás de una tendencia.

*Conferencista y consultor internacional www.jonatanloidi.com.ar