Por Luis Gonçalves

Las personas han vivido y han trabajado junto a la tecnología, o las máquinas, durante años, desde la máquina de escribir y luego las computadoras personales hasta la proliferación de los teléfonos inteligentes en nuestra vida diaria. Los increíbles avances en la robótica, la automatización y la inteligencia artificial (IA) durante la última década han producido un cambio material en nuestra relación con la tecnología, con una eficiencia nunca antes vista.

Si le hubiéramos pedido hace diez años a un profesional de TI que predijera el futuro, habría dicho con confianza que estaríamos operando en un entorno con la mayoría de las aplicaciones y los datos completamente en la nube pública. Sin embargo, como vemos hoy, estas predicciones subestimaron la fuerza gravitacional de las infraestructuras de TI en las instalaciones, y el considerable costo y complejidad asociados con la migración de aplicaciones y datos a la nube pública.

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Hoy podemos ver claramente que el futuro de la infraestructura de TI en las instalaciones tiene menos que ver con la extinción y más con la evolución. Atrás quedaron los días en que la infraestructura debía hacerse a mano y tratarse con cuidado; en su lugar, el enfoque es lograr una infraestructura y operaciones similares a la nube, desarrollando la capacidad de escalar los recursos de procesamiento, almacenamiento y redes de forma autónoma y dinámica, a pedido y a gran velocidad.

Se continuarán desarrollando las capacidades autónomas y veremos la evolución del controlador inteligente, software que asume la responsabilidad de los procesos operativos y de mantenimiento que conforman la vida útil de un sistema de infraestructura.

Podemos mencionar los vehículos autónomos, con los que es posible que un conductor humano le indique a su automóvil el destino deseado y, gracias al avance de sistemas como el asistente de carril, la navegación y el estacionamiento automático, la computadora, con conocimiento de su entorno, puede controlar múltiples funciones (por ejemplo, el frenado automático en las curvas, manteniendo una distancia establecida con el auto que va adelante) para llegar a destino.

Lo mismo ocurre con la infraestructura de TI: la automatización avanzada permitirá a los administradores definir el resultado comercial deseado, y el sistema calculará la mejor manera de lograrlo. Así como un alto nivel de autonomía puede aliviar la presión del conductor de un automóvil, también puede aliviar la presión de los administradores de infraestructura de TI.

Se ha producido una evolución en el procesamiento autónomo. Y, a medida que los avances tecnológicos continúan acelerándose, debemos prepararnos para la llegada del controlador inteligente completo y absoluto: aquel que pueda asumir la plena responsabilidad operativa. Y, cuando la responsabilidad de abstraer funciones de administración complicadas se traslade a un controlador inteligente, los operadores humanos capacitados se liberarán, y se volverán más proactivos y estratégicos en su enfoque. Con esta nueva dinámica la productividad alcanzará nuevos niveles y se crearán nuevos sectores y funciones.

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En América Latina sabemos que existe una realidad, la de avanzar y acelerar los procesos de transformación digital para mejorar las infraestructuras de TI como factor determinante para el desarrollo social, económico y productivo. Estos son desafíos vitales para el desarrollo y consolidación de una infraestructura de TI desde y para la región. Adicionalmente, sabemos que las organizaciones poco a poco se están convirtiendo en organizaciones digitales, impulsadas por software y análisis, pero es importante que mantengan la eficiencia en el centro de su estrategia de infraestructura de TI.

Los entornos de nube en las instalaciones, que incluyan una infraestructura altamente automatizada, harán precisamente eso: eliminar las complejidades inherentes y ayudar a las organizaciones a ser más eficientes y estratégicas. Por supuesto, ya se ha demostrado que los pronosticadores de tecnología pueden equivocarse; sin embargo, para que las organizaciones se transformen verdaderamente, la infraestructura inteligente y autónoma debe estar en el centro.

*Es líder de negocios de Dell Technologies para América Latina

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