EFE.- Agentes antidisturbios de la Policía Nacional Civil de Guatemala dispersaron este jueves a unos 200 de manifestantes frente al Congreso, quienes mostraban su descontento por el presupuesto aprobado un día atrás, después de un breve enfrentamiento y quema de neumáticos. 

La Policía apagó el fuego con extintores, que también utilizó para disolver una manifestación nutrida por un par de centenares de personas, en su mayoría estudiantes, y mantuvo acordonada la zona aledaña al legislativo y el Palacio Nacional de la Cultura (despacho de Gobierno), ante las protestas de la población. 

“Los agentes apagaron con un extinguidor (extintor) las llantas que estaban con fuego. Es les molestó (a los manifestantes), que se apagara el fuego. Se alteraron y alborotaron, pero no se utilizó ningún medio disuasivo para dispersarlos”, describió a Efe el portavoz de la Policía, Jorge Aguilar. 

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La entidad civil armada, sin embargo, necesitó el refuerzo de los antidisturbios para los 75 agentes que se encontraban protegiendo las cercanías del Congreso, con lo que llegaron a ser un grupo cercano a los 300 agentes. 

“Los manifestantes más violentos se fueron luego del pequeño enfrentamiento y luego llegaron otros, más tranquilos, ahora con un micrófono y bocinas”, detalló Aguilar. 

Sin heridos de gravedad

El comunicador de la Cruz Roja de Guatemala, Andrés Lemus, comentó que la organización humanitaria atendió a cinco personas heridas y un agente de la Policía Nacional Civil tras el encontronazo, pero ninguno de gravedad. 

La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) indicó que su dirección de Mediación verificó la situación en la manifestación y recopiló “denuncias de universitarios y un periodista que señalaron haber sido agredidos por agentes de la Policía Nacional Civil y fueron afectados por el uso de extintores”. 

Además, constató la presencia “desmedida” de policías en los alrededores del Congreso y la denuncia de dos agentes que dijeron que habían sido agredidos por los manifestantes. 

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Las muestras de descontento en contra del Congreso y del Gobierno se deben a la aprobación el miércoles, de madrugada, del presupuesto de ingresos y egresos del Estado para el próximo año, que fue realizado sin deliberación y discusión. 

Para el sábado a las 14.00 hora local hay programada una multitudinaria manifestación por el mismo motivo, convocada por artistas, estudiantes, activistas y ciudadanos organizados.

Profunda indignación

El miércoles por la mañana, hubo un grupo de estudiantes y ciudadanos que se manifestó frente a la puerta principal del Palacio Legislativo para oponerse a los 99.700 millones de quetzales (12.948 mdd) aprobados como presupuesto para 2021, que significan 10.000 millones de quetzales (1.300 mdd) adicionales al presupuesto de 2020.

También se sumó el procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, quien llegó con una corona funeraria de flores blancas a colocarla en las puertas del Parlamento para demostrar su “profunda indignación” porque los diputados “se ensañaron contra los derechos humanos al concretar un ataque artero premeditado en la nocturnidad de forma irracional”, además de reducir el propio presupuesto al ombudsman. 

Según un estudio divulgado por la organización no gubernamental del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), el “gasto público” del nuevo presupuesto “prioriza la asignación a infraestructuras, pero descuida a la población y sus necesidades”.

El nuevo presupuesto aprobado dispondrá el 63 por ciento de sus fondos para el funcionamiento del Gobierno, mientras que otro 20 % será para inversión y un 15 por ciento para el pago de deudas.

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