Por Nohelis Ruiz Arvelo*

Como estratega y observadora activa de las redes, redes de contactos, y del Comportamiento Organizacional, creo necesario compartir hoy en estas líneas. Uno de los recursos que, como profesionales y personas, tendremos que recurrir y utilizar de la forma más eficiente posible para mantenernos en la mente de las personas que forman parte de nuestro entorno. Desde jefes, pasando por proveedores, clientes, compañeros de equipo y trabajo, otros líderes de los diferentes proyectos que seamos parte, a nivel familiar y social, en todos los aspectos y en nuestro día a día. Me refiero a que tengamos como foco, convertir a todas las personas de nuestro entorno, personal y profesional; en amigos, aliados y prescriptores.  Al mismo tiempo que vamos reforzando los lazos con aquellas personas que ya están en nuestra red, con miras a tener una red de calidad.

Uno de mis “Dones Especiales” es la capacidad de convertir a clientes en aliados y lo hice en empresas propias o trabajando para corporaciones; aun cuando, a nivel personal y profesional, desarrollo mi red, gracias a convertir a todas esas personas en amigos. ¿Por qué? Porque es parte de mi filosofía de vida, pero también, porque es la forma más óptima de contar con una red valiosa, tan necesaria para nuestra vida personal y profesional, sobre todo en estos momentos de la humanidad, que nos exige firmeza, valentía y presencia para evitar ser desplazados o sustituidos.

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Convertir a clientes en aliados, así como a todos los actores de los diferentes espacios donde nos desenvolvemos; no tiene nada que ver con métodos y técnicas sin sentido, de esas que se han venido aplicando durante años. Se trata, de crear relaciones sostenibles en el tiempo, gracias a la confianza, la aceptación y el respeto del otro, la escucha activa y sobre todo aportar valor, respuestas, soluciones para que esa red se retroalimente. Dar por el placer de dar, y que esa red nos pueda sorprender con posibles negocios, proyectos, con riqueza material, luego de haber ofrecido riqueza intelectual, riqueza del SER, habiendo colaborado con cada una de esas personas en nuestra red; recuerda “Dar – Dar” ha sustituido al “Ganar – Ganar”.

No hay nada más potente que una recomendación, cuando los amigos, aliados y prescriptores, nos recomiendan o recomienden nuestras empresas, nuestros productos o servicios. Pero no sólo se trata de que convirtamos a las personas de nuestro entorno en amigos, aliados y prescriptores, me refiero también, y principalmente, a que cambiemos la perspectiva, puesto que, ya no nos funciona lo anterior, es decir, dejar de ser el “Jefe” y convertirnos en aliados, pasar de ser un simple “Proveedor” y ser aliados estratégicos, es dejar de llamaros competencia y convertirnos en sus aliados aportando valor al sector o especialidad, es dejar de ser “Clientes” y convertirnos en aliados.

Para que esto funcione, será necesario actuar de forma honesta, auténtica y responsable, realzando los valores de la amistad y el bien común, lo que arrojará resultados realmente positivos. Podremos pedir información, obtener ventaja profesional, ser promovidos, elegidos para un proyecto o trabajo, recomendados, seleccionados como proveedores, o tomados en para alguna alianza estratégica.

“Los líderes deben llegar a 2021, sabiendo colaborar y aportar valor a su entorno”

La buena noticia, es que hay infinidad de formas para aportar valor y estar siempre presentes en la mente de los demás, con pequeñas y grandes acciones, dependiendo del grupo, espacio, proyecto, nodo, equipo, dependiendo de la persona con la que estemos interactuando. ¿Sabes que significa aportar valor? Pues, ayudar a las personas a abrirles el camino, para que sus proyectos sean de éxito.

Usualmente en mis talleres y conferencias sobre “Equipos Colaborativos Óptimos y Atención al Cliente”; reto a los asistentes, los desafío, dándoles la tarea de convertir a sus clientes en aliados, y les muestro las fotos con aquellos que en su momento fueron mis clientes, luego pasaron a ser aliados y lo mejor es que se convirtieron en amigos fieles y la relación aún continúa. Personas que me apoyaron al momento de cerrar la empresa y luego me apoyaron con otros proyectos y que ahora son ellos quienes me buscan para que les ayude con alguna idea de negocio y diferentes proyectos; recomiendan mis servicios, aun sabiendo que son muy distintos a los que ofrecía en la empresa que dirigía cuando los conocí.

Tejer redes de contacto sólidas, es para todos los profesionales y empresarios un valioso recurso, es una manera rápida y efectiva de proyectarse, desarrollar una estructura de negocio, o tu carrera. Encontrar más clientes o lanzar un nuevo proyecto, será más exitoso, puesto que, las personas hacen negocios con personas que conocen y que les generen confianza. Por ello, es tan importante crear relaciones de confianza, convertirnos en personas valiosas, con formas de actuar verdaderas, para luego compartir ese valor con muchas más personas. Si lo haces al revés estarás manifestando exponencialmente lo que eres, aportes valor o no, trabajes desde la excelencia o desde la mediocridad. El verdadero poder lo tienes tú como persona y eso se podrá expandir en los negocios.

Primero necesitamos ocuparnos de crear relaciones de confianza, para que se pueda generar una transacción o que podamos hacer una llamada, enviar un correo y pedir un favor. Llevo casi dos décadas, dedicada a esto de las relaciones, el networking, trabajando con Talento y Comportamiento Organizacional, y lo seguimos haciendo mal. Es cierto que esto es muy sutil, tan sutil, que creamos relaciones desde la imposición, desde los títulos y los cargos, para protegernos porque somos muy vulnerables.

*Es estratega, formadora y conferencista experta en networking, posicionamiento personal y singularidad.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.