Por Frederic Emam-Zadé Gerardino

La inmensa mayoría de las personas que están informándose por los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales están ignorando que hay buenas noticias y oportunidades.

Pasivamente están dejando que estos medios intoxiquen su acervo de conocimiento con la información que estos medios han aprendido que más ayuda a vender y captar suscriptores: la que estimula la adicción y en consecuencia la compra de estos medios bajo la falsa creencia de que es información importante para su salud, su supervivencia y su bienestar.

De lo que se trata es de estimular directamente la Amígdala Cerebral, vía los medios de comunicación, por que el miedo vende medios y las buenas noticias no venden.

En términos neurocientíficos el llamado “cuerpo amigdalino” o “complejo amigdalino” es un grupo de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad del cerebro de los animales y humanos.

La función principal mejor conocida hasta ahora de la Amígdala Cerebral es recibir, procesar y almacenar las reacciones emocionales de los animales y humanos, para extraerla y utilizar esas informaciones cuando este se encuentra ante situaciones de incertidumbre sobre los riesgos que están percibiendo a su supervivencia. Es la parte del cerebro que le dice al resto del cerebro: “huye”, “pelea” o “paralízate” ante una amenaza.

En términos neuroeconómicos, la Amígdala Cerebral es el gatillo que usan los medios de comunicación tradicionales y nuevos, para motivar a las personas a que les compren sus bienes y servicios; como información vital para sobrevivir, como si se tratara de agua, comida, papel sanitario y otros bienes y servicios esenciales.

Las buenas noticias

Aunque lo callan los medios porque no ayudan las ventas; la realidad es que gracias a la aceleración que ha causado la adopción de las tecnologías exponenciales para investigación y desarrollo científico y tecnológico en la búsqueda de opciones para defenderse o contraatacar la pandemia, las expectativas de vida humana darán un salto muy positivo.

Según los expertos están pronosticando, gracias a los avances acelerados que están ocurriendo, la esperanza promedio de gran parte de la humanidad, aumentará en unos 10 años adicionales, durante los próximos años.

¿Por qué? Porque gracias a la pandemia se está acelerando la permisología para la innovación y la producción de nuevas terapias que serán muy accesibles al consumidor a más bajos precios; como el uso de células madres, la manipulación genética, los medicamentos senolíticos como los fármacos que combaten el envejecimiento celular y humano.

Y finalmente, entre otras razones, por los avances en la computación cuántica que facilitarán y acelerarán más que exponencialmente, en varios ordenes de magnitudes, el aumento del conocimiento médico del cuerpo humano, con la ayuda de la inteligencia artificial aplicada a la prevención, combate y curas de los enfermos o simplemente envejecientes.

Las oportunidades de negocios

Desde hace unos años que un grupito venimos pronosticando que el impacto de las tecnologías exponenciales causará que el mundo cambie más en esta década que durante el siglo pasado, la reacción de quienes nos oyen, ven o leen ha sido de total y absoluta incredulidad.

Ahora que estamos presenciando la aceleración pronosticada y los cambios acelerados que están ocurriendo, nuestras audiencias se han convertido en creyentes y lo que quieren saber es cómo mitigar sus riesgos y pérdidas y aprovechar esos cambios para prosperar nutriéndose del caos y la complejidad presente.

Donde hay crisis, hay cambios y oportunidades para hacer negocios y eventualmente mucho dinero para los emprendedores y los empresarios dispuestos a flexibilizar su mindset y adaptarse al cambio, así como adoptar las tecnologías necesaria para colocarse estratégicamente con una ventaja competitiva ante sus competidores y para sacarle el mayor provecho a la crisis.

La pandemia será vista en retrospectiva como la incubadora de negocios más grandes de la década de los 2020, sobretodo para las empresas que se dediquen a servicios de: análisis de data genética de personas, identificación de propensiones a enfermedades y prevención de enfermedades usando tecnologías actuales rutinariamente sin esperar que se presenten síntomas.

Además, servicios como terapias personalizadas, terapias de precisión, nanomedicina, terapias de extension de la juventud, de anti-envejecimiento, y de reversión del envejecimiento, centros de criopreservación de personas en suspensión inanimada para futura reanimación, y muchas otras que ya existen y que surgirán en los próximos años. ¡Aprovechémoslas!

Fréderic Emam-Zadé Geraldino es economista y futurista, de República Dominicana

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