Por Uriel Naum Ávila*

Santiago, Chile; Montevideo, Uruguay;  Buenos Aires, Argentina,  y Ciudad de México, México, son las metrópolis de Latinoamérica con los precios de metros cuadrados de vivienda residencial más elevados, con 3,278; 2,857; 2,847,  y  2,269 dólares, respectivamente, de acuerdo con el último reporte del Centro de Investigación y Finanzas  Relevantamiento Inmobiliario de América Latina (RIAL) Di Tella-Navent.

Por el contrario, las ciudades con precios más económicos por metro cuadrado, según este mismo informe son, en ese orden: Bogotá, Colombia;  Quito, Ecuador; Córdoba, Argentina, y Guadalajara, México, con 1,217; 1,250; 1,442, y 1,535 dólares.

En los primeros seis meses del año, que fue cuando se extendió la pandemia en América Latina, la ciudad en la que hubo un mayor aumento porcentual del precio (en dólares) fue Guadalajara (9.7%). En cambio, las mayores caídas se dieron en Córdoba (-13.5%), São Paulo (-9.0%) y Rio de Janeiro (-8.4%).

También puedes leer: El motor económico que necesita Latam

El sector vivienda residencial, que en promedio el precio del metro cuadrado en Latinoamérica tuvo una caída en el primer semestre de 0.3%, es solo uno de los segmentos de la industria inmobiliaria, pero la situación, por ejemplo, en el ramo de oficinas, podría hacer que caiga aún más la demanda de espacios y con ello los precios.

Un sondeo virtual realizado recientemente por la Asociación de Profesionales de Desarrollo Organizacional (Prodeso) en Iberoamérica, arrojó que el 27.5% de los colaboradores de empresa no quiere regresar a sus oficinas después de la pandemia y 72.5% prefiere un modelo híbrido (casa-oficina).

Estos datos dejan en evidencia que industrias como la de oficinas tendrán grandes retos en 2021 y deberán reinventarse para sobrevivir. Sobre esto, Agustín Iglesias, Country Manager de Inmuebles24, comenta que “se trata de un sector que demandará mayor flexibilidad respecto a espacios modulares por mes, semana, incluso, días, posiblemente los periodos de contrato sean también flexibles; el modelo de coworking también podrá tomar esta directriz”.

Respecto al sector inmobiliario de vivienda, Agustín Iglesias considera que el principal reto en 2021 será la adaptación hacia el consumidor, que hace años viene sofisticándose a mayor velocidad que el servicio brindado por el sector.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

“Esta pandemia mundial aceleró esta sofisticación y los agentes inmobiliarios que puedan adaptarse más rápido se quedarán con más parte del pastel. Esta adaptación principalmente requiere mejorar los tiempos de atención a las consultas, mejorar el contenido multimedia al ofertar el inmueble, así también como adaptarse al medio de contacto que prefiere el consumidor, por ejemplo, videocall o WhatsApp”.

La posible redensificación de ciudades medianas, al poder hacer las personas hoy en día más teletrabajo y disminuir el estrés que suelen provocar las grandes urbes latinoamericanas, podría ser un factor más que los expertos consideran puede pegar a los precios del metro cuadrado tanto de oficinas como de vivienda el siguiente año.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

*Es autor es periodista de negocios en Latam y consultor en comunicación corporativa.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.