POR Carlos Díaz-Durán M. *

La reconstrucción de las economías de la región pasa, en gran medida, por el desarrollo de infraestructura estratégica, así que puertos, aeropuertos y obras viales de primer nivel son necesarios para competir en la economía global. Pero nuestros gobiernos cuentan con recursos limitados, ahora más que nunca, por la caída económica que ha afectado al mundo.

Por otro lado, el modelo de gestión pública de infraestructura ha demostrado ser poco eficiente. Su desarrollo bajo un modelo público tiene un sobrecosto excesivo, provocado, entre otros temas, por marcos normativos poco eficientes y altos índices de corrupción.

Además de mejorar la competitividad, el desarrollo de infraestructura estratégica permite generar empleos y atraer inversión extranjera directa, tanto para su desarrollo como para otras industrias a las que les resulta más atractiva la inversión en países con facilidades logísticas.

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Poder público-privado

La inversión a través de modelos público-privados permite un incremento en la actividad económica sin un aumento desmesurado en el gasto público.

Para que los proyectos público-privados sean viables se requiere de un marco normativo eficiente y un sistema de justicia que brinde certeza jurídica.

Desde hace 10 años, Guatemala cuenta con la Ley de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica, que regula los mecanismos para el desarrollo de alianzas público-privadas.

Lastimosamente, por falta de voluntad política en muchos casos, no se ha logrado ejecutar ningún proyecto bajo esa ley, lo que ha provocado que el desarrollo de infraestructura sea poco dinámico.

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Cambios legales

Incluso, Algunos sectores han impulsado proyectos legislativos para dar solución a este problema, como la iniciativa de Ley General de Infraestructura Vial, que desarrolla un modelo que permite la construcción, operación y mantenimiento de carreteras por parte de privados.

A pesar de lo anterior, existen esfuerzos desde lo local que comienzan a dar resultados para la gestión de proyectos de infraestructura bajo un modelo público-privado. La primera obra vial desarrollada por privados con el apoyo municipal se encuentra en ejecución en Ciudad de Guatemala y será inaugurada en los próximos meses.

La obra que surge como una iniciativa de vecinos y que tras muchos esfuerzos se ha logrado materializar, marca un hito en el desarrollo de infraestructura en la capital guatemalteca.

A través de un modelo que puede replicarse para más obras se demuestra que es posible coordinar esfuerzos privados y públicos utilizando el marco normativo actualmente existente.

El desarrollo de infraestructura no debe ser tarea exclusiva de los gobiernos, sin embargo, estos deben facilitar los mecanismos que viabilicen el desarrollo de proyectos en esta materia por parte de privados.

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Fórmula anticíclica

Tanto Guatemala como los otros países de la región centroamericana deben aprovechar la coyuntura para generar sinergias entre privados y el Estado que, permitan que se cuente con infraestructura más competitiva.

Hay muchas lecciones aprendidas y oportunidades de mejora en el modelo y marco normativo de desarrollo de alianzas público-privadas. Sin embargo, esto no quiere decir que no sea posible la ejecución de proyectos bajo este modelo.

La generación de infraestructura estratégica para el desarrollo es una de las grandes tareas pendientes de nuestros países.

Toda crisis es fuente de oportunidades y la debacle económica que afecta al mundo actualmente debe aprovecharse para que nuestros países finalmente generen la infraestructura que tanto necesitan.

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* Abogado asociado en Central Law en Guatemala.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.