EFE.- La Cámara de Industrias de Costa Rica destacó este jueves que el sector tuvo un mayor impacto por la pandemia durante el segundo trimestre del 2020 y que los retos para el 2021 serán la recuperación de las actividades económicas y la generación de empleo.

La Cámara presentó el “Balance anual, avances en competitividad 2020 y retos 2021” del sector, que afirma que se ha vivido un año “agridulce” por los efectos de la pandemia de Covid-19 principalmente en las empresas ubicadas en el régimen de zona franca.

“La afectación por la pandemia al sector manufacturero no fue homogénea y los signos de recuperación en el segundo semestre también son dispares. Las industrias del Régimen Definitivo (fuera de zona franca) venían con un proceso lento de crecimiento que fue revertido a partir de abril. Las empresas de los Regímenes Especiales también mostraban crecimiento, pero igualmente decrecieron con la pandemia. En el segundo semestre varias actividades han logrado recuperar sus niveles de actividad económica”, explicó el presidente de la Cámara, Enrique Egloff.

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Según las proyecciones del Banco Central publicadas en octubre, la caída del PIB industrial para 2020 será de solo el 0.4 %.

Para el sector industrial este decrecimiento, menor al que se esperaba, es justificado por el crecimiento moderado de la producción y exportación de empresas del Régimen de Zonas Francas.

Empresas industriales

Con respecto al impacto de la pandemia en el empleo los datos de la Caja Costarricense de Seguro Social indican que entre abril y junio el sector industrial privado reportó una caída de 6,115 colaboradores (4.2 %). Al mes de septiembre, el dato reporta una leve recuperación de un 0.42 % (587 trabajadores).

De conformidad con datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de abril a noviembre a un total de 261 empresas industriales se les aprobó la suspensión temporal de los contratos de trabajo, que abarcó a 3.775 colaboradores.

La reducción de la jornada laboral fue aprobada a 571 empresas para alcanzar 24.689 colaboradores, mientras que a partir de noviembre, 73 empresas del sector manufactura levantaron la suspensión, 160 solicitaron la prórroga y 20 solicitaron modificaciones.

“Desde el inicio de la pandemia insistimos en el balance entre la salud física y la salud de la economía, garantizando la continuidad a la actividad productiva, como un mecanismo de generación de empleo y de contención de los contagios. La industria costarricense nunca se detuvo por Covid-19, gracias a los protocolos y al compromiso de las empresas y sus trabajadores”, dijo Egloff.

Retos para el 2021

Frente a los efectos de la pandemia sobre la situación fiscal y socioeconómica del país, los industriales fueron enfáticos en establecer que el Gobierno se “ha quedado corto” para plantear medidas que promuevan la reactivación y el crecimiento económico, así como la estabilidad de las finanzas públicas.

De acuerdo con la Cámara, los dos grandes retos para el 2021 serán la reactivación económica y generación de empleo, y las reformas estructurales necesarias para garantizar una solución sostenible al déficit fiscal y de la creciente deuda del Gobierno.

“Las medidas para favorecer la reactivación económica han sido tímidas y las mismas no han logrado traducirse efectivamente en apoyo a los sectores productivos, como el anuncio del financiamiento por parte de la banca pública. Otras propuestas, como el Fondo Nacional de Avales, han sido planteadas con problemas técnicos y legales, que han impedido su pronta aprobación legislativa”, manifestó Egloff. 

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