EFE.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, acusó el pasado viernes a Estados Unidos de buscar a “terroristas” para “poner a un presidente” que sirva a sus intereses en las elecciones generales programadas para 2021 en el país centroamericano.

En un discurso emitido esta noche, Ortega afirmó que Estados Unidos “anda conspirando, buscando cómo reunir a todos los terroristas, los golpistas, los que sacaron las uñas y asesinaron y quemaron de forma brutal en abril de 2018, buscando cómo unirlos y ofreciéndoles recursos, para que en las elecciones de 2021 ellos puedan poner a un presidente al servicio, arrodillado, ante la política imperialista”.

El presidente nicaragüense, un declarado enemigo de Estados Unidos, hizo su acusación en medio de un extenso discurso, con motivo de la graduación de cadetes del Ejército de Nicaragua, en el que, una vez más, dictó su conocido discurso sobre la historia del mundo, de la colonización, del héroe nacional Augusto C. Sandino, y de la política “imperialista” de los países más desarrollados, a los que acusó de cometer “crímenes de lesa humanidad”.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

En su alocución contra Estados Unidos, Ortega afirmó que “estamos frente a un país que se ha venido desenmascarando ante el mundo. Quieren dar lecciones de democracia en todas partes del mundo, decidir ellos qué partido debe ganar en todas partes del mundo, que se vean ellos en su propio espejo, ahí están peleándose y acusándose de fraude (…) Son sin vergüenzas, con qué autoridad andan reclamando en otros países que tiene que haber unas elecciones democráticas”.

“Nunca hemos hecho daño a los Estados Unidos, y a cuenta de qué los yanquis, y algunas potencias europeas, se sienten con el derecho de tratarnos como si fuésemos colonia. Los asesinos de Sandino están en el norte, siguen estando en el norte”, insistió.

El 7 de noviembre de 2021 Nicaragua enfrentará unas elecciones que podrían significar el final de un mandato que entonces tendrá catorce años consecutivos, y posiblemente el fin de 41 años de dominio de la política nicaragüense, pues el país vive su segunda peor crisis de las últimas cuatro décadas, ambas con el exguerrillero en la Presidencia.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado