EFE.- Costa Rica atraviesa una situación “crítica” en la pandemia de Covid-19, con varios hospitales con altos niveles de ocupación e incluso saturados, mientras que, de momento, no existe la intención de endurecer las medidas restrictivas, afirmó este viernes el ministro de Salud, Daniel Salas. 

“La situación ahorita es crítica, tenemos varios hospitales del área metropolitana que tiene su capacidad muy cerca de estar saturada o saturada. Estamos en una situación difícil”, declaró Salas.

El hospital San Juan de Dios, en San José, habilitó el jueves 20 camas más para atender pacientes con Covid-19, mientras que el Hospital México y el Centro Especializado de Atención de Pacientes con Covid-19 (CEACO), están cerca de alcanzar su capacidad máxima, comentó Salas.

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Hasta el momento, de los 29 hospitales con los que cuenta el país se han saturado el de la ciudad de Pérez Zeledón (sur) y el de Liberia, provincia de Guanacaste (noroeste), desde donde ha sido necesario realizar traslados de pacientes críticos hacia centros médicos de la capital. 

El ministro dijo que “las cifras cada vez presionan más” y que el riesgo de que exista una saturación del sistema de salud sigue presente, lo cual, de concretarse, sería “algo sin precedentes” en el país.

Hasta este viernes, Costa Rica, país de 5 millones de habitantes, contabiliza 157,472 casos de Covid-19 y 1,996 muertos desde que el 6 de marzo pasado se detectara el primer caso.

El ministro explicó que los casos nuevos diarios se han mantenido “estables” las últimas semanas (en torno a 1,000 diarios), pero que sí se ha notado un incremento en las personas que necesitan ser internadas.

En la actualidad hay 625 personas hospitalizadas, de las cuales 254 están en unidades de cuidados intensivos.

Sin cierres a la vista

El ministro Salas comentó que de momento Costa Rica no valora endurecer las medidas restrictivas ni cerrar actividades económicas, ante lo que hizo un llamado a la población a ser responsable, aplicar las medidas preventivas y evitar las reuniones en las fiestas de navidad y año nuevo.

“Costa Rica tiene también una situación económica muy complicada. Hay países que pueden dar subvenciones pero en Costa Ruca agotamos esa capacidad. Si hacemos cierres fuertes va a dispararse el desempleo y va a haber gente que va a pasar sin sus ingresos y con hambre y eso puede llevar a una crisis social más complicada”, declaró Salas.

El ministro enfatizó en que eso no quiere decir que las autoridades no estén priorizando la salud de la población.

Salas reconoció que existe “fatiga mental” en la población tras más de 9 meses de pandemia, pero le instó a ser “valiente” y “responsable”.

En este momento estamos apoyados y dependientes del comportamiento de las personas más que siempre“, expresó.

El esfuerzo por aumentar las UCI

El ministro valoró el gran esfuerzo que ha hecho la Caja Costarricense del Seguro Social durante la pandemia, pues Costa Rica contaba solo con 21 camas de cuidados intensivos (UCI) en marzo pasado, cifra que se incrementó a 359 en la actualidad.

Las autoridades han advertido que esa es la capacidad máxima de camas UCI, pues en el país no hay más personal especializado disponible.

“Los profesionales que atienden las UCI son sumamente preparados, requieren muchos años de entrenamiento. Se pueden comprar más ventiladores o adaptar cubículos para que sean UCI, pero el personal uno no puede sacarlo de la manga. No se vale decir que aumenté las camas a 500 o 600 pero no hay personal que atienda esas camas. En eso hay que ser muy honesto”, expresó Salas.

Las vacunas y las teorías de conspiración

Costa Rica, país de 5 millones de habitantes, tiene acuerdos con Pfizer y BioNTech, AstraZeneca y el mecanismo COVAX, para la adquisición de vacunas para 3 millones de personas.

Salas dijo que lo ideal será que en el primer semestre de 2021 una parte importante de esas 3 millones de personas estén vacunas, aunque aún no hay certeza de cuándo estarán disponibles todas las dosis.

La primera vacuna aprobada por Costa Rica es la de Pfizer y BioNTech, y se espera que comience a llegar en el primer trimestre de 2021 para cubrir a 1.5 millones de personas.

Salas comentó que a lo largo de la historia han habido movimientos que creen en teorías conspirativas y que son antivacunas, como ocurre también en la actualidad, pero afirmó que Costa Rica tiene una “cultura fuerte de vacunación” que espera prevalezca para combatir la covid-19.

El ministro dijo que los grupos que creen que la pandemia es una conspiración “quieren vivir en un mundo paralelo”.

La covid-19 se ha convertido en el 2020 en la principal causa de muerte en Costa Rica.

Este país centroamericano suma 1,996 fallecidos por Covid-19, lo que superó a los infartos al miocardio que en años anteriores sumaron entre 1,500 y 1,600 muertes.

“Hablar de estas cifras en Costa Rica es muy fuerte. Hablar de 2,000 familias que han sufrido la perdida de un ser amado es una cifra grandísima” apuntó. 

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