Reuters.- El Senado de Argentina convirtió este miércoles en ley un proyecto del oficialismo para legalizar el aborto tras un largo y fervoroso debate, lo que disparó el festejo de la inmensa multitud que apoyaba la iniciativa.

La ley –pionera detrás de las de Cuba y Uruguay en una región profundamente católica como América Latina- busca evitar la muerte por mala praxis de mujeres que realizan abortos de forma clandestina, mediante la interrupción legal y gratuita de los embarazos hasta la decimocuarta semana de gestación.

“Hoy estamos haciendo historia”, dijo a la televisión argentina Elizabeth Victoria Gómez Alcorta, ministra de la cartera de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Leer: Giammattei rechaza a ONG que promueve el aborto

La Ley de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia, más conocida como “plan de los 1.000 días”, fue aprobada este miércoles junto a la del aborto y contempla medidas para proteger a la madre y su hijo durante la gestación y los tres primeros años de vida.

Esta medida busca “bajar la mortalidad, malnutrición y desnutrición, además de prevenir la violencia protegiendo los vínculos tempranos, el desarrollo emocional y físico y la salud de manera integral”, según el presidente Alberto Fernández, quien el pasado 17 de noviembre anunció que enviaba este proyecto, junto al del aborto legal, al Congreso para su tratamiento.

Las dos medidas pasaron los trámites correspondientes en el aparato legislativo, primero en la Cámara de Diputados y posteriormente en el Senado, que con su aprobación los convirtió en ley bajo la atenta mirada de un país muy polarizado en torno al aborto, y hace efectivas una serie de prácticas pensadas para apoyar a las personas gestantes que decidan no interrumpir su embarazo.

Le invitamos a seguirnos en la cuenta de Twitter

Con información de EFE y Reuters